¿POR QUE ES IMPORTANTE EL ETIQUETADO FRONTAL?

Un sistema de etiquetado frontal ayuda a las personas a identificar de manera correcta, rápida y sencilla aquellos productos que contienen cantidades excesivas de azúcares, grasas y sodio. Esto es clave para ayudar a la población a cumplir con las recomendaciones de la Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA) y protegerla contra los principales factores de riesgo que perjudican su salud y desarrollo.

El etiquetado frontal con advertencias sanitarias es efectivo para informar a la población sobre los productos que pueden dañar la salud y ayudar a guiar las decisiones de compra. Va a ser de gran ayuda, porque se le da al consumidor (ciudadano) una herramienta que necesita para elegir de manera más crítica y consciente.

No busca «demonizar» sino informar a los consumidores sobre aquellos productos que contengan un exceso de nutrientes críticos que se asocian con el desarrollo de sobrepeso, obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles.

Estamos en un contexto de una epidemia cada vez mayor de obesidad y de enfermedades no transmisibles asociadas a la mala alimentación. La educación alimentaria debe ser complementaria a otras políticas como: el etiquetado frontal, la regulación de la publicidad, la protección de los entornos escolares, entre otras.

El etiquetado frontal es una herramienta educativa en sí misma, porque suministra información y se integra a las recomendaciones de la educación alimentaria y de las campañas educativas que se impulsen. El etiquetado frontal de advertencias es más costo-efectivo, dado su alcance y gran autosostenibilidad con el transcurso del tiempo.

En los países en los que se implementa, no se observó que las etiquetas frontales con advertencias sanitarias tengan una repercusión negativa en la economía. Por el contrario, el etiquetado frontal ofrece una oportunidad para que muchas empresas desarrollen y amplíen la demanda y la oferta de alimentos recomendados como parte de una alimentación saludable.

Como conclusión, la propuesta de etiquetado frontal permite evaluar de manera rápida la calidad de un producto al momento de realizar una compra, proporciona información directa, sencilla, visible y fácil de entender.


LA SOLUCION A LA OBESIDAD

ACOMPAÑAMIENTO PSICOLOGICO, ACTIVIDAD FISICA Y ALIMENTACION SALUDABLE

La obesidad y el sobrepeso se caracterizan por la acumulación anormal o excesiva de grasa en el organismo. Tuvieron un crecimiento exponencial en las últimas décadas, son un factor de riesgo para desarrollar hipertensión arterial, diabetes tipo dos, colesterol y triglicéridos elevados en sangre, problemas osteoarticulares, padecer cáncer, apnea del sueño o problemas cardiovasculares. Es por ello que se debe trabajar para lograr una verdadera concientización, posicionada en políticas y tratamientos superadores.

La obesidad y el sobrepeso, suelen producirse a raíz de un desequilibrio entre calorías ingeridas y gastadas. La Organización Mundial de la Salud las considera una ‘pandemia del siglo XXI’, la obesidad y el sobrepeso afectan a seis de cada 10 argentinos. La última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo muestra su crecimiento, el exceso de peso aumentó del 49 al 61,6 por ciento entre 2005 y 2018, siendo una tendencia en alza.

El COVID empeoró la epidemia de obesidad, gran parte de la población subió de peso. El aislamiento, sedentarismo y stress condujeron entre otras cosas a ocupar el tiempo cocinando o comiendo, lo que en la mayoría de los casos condujo a un aumento de conductas de mala alimentación.

Como ya sabemos, unos de los principales factores que contribuyen a desarrollar esta enfermedad es el sedentarismo, y éste se puede potenciar con el uso excesivo de dispositivos tecnológicos: televisión, celulares, computadoras, videojuegos y videoconferencias.

El comer de manera apurada y en poco tiempo, muchas veces impulsada por las emociones, también potencia el consumo de alimentos que no tienen un verdadero aporte nutricional, sino que resultan una solución pasajera para saciar el apetito.

El factor emocional también vuelve a presentarse como uno de los agravantes del sobrepeso, donde la ingesta de alimentos puede responder a sentimientos de tristeza, ansiedad, frustración e, incluso, aburrimiento.

Resulta claro que la obesidad es una enfermedad inducida por la conjugación de múltiples factores que inciden de manera simultánea y afecta la salud de las personas. Por eso, jamás debe atribuirse a una falta de voluntad. Estigmatizaciones de este tipo, pueden atentar contra la estabilidad emocional de quienes lo llegan a padecer, generando sentimientos nocivos como la culpa y la desesperación. En muchos casos, esta situación hace que se tomen medidas drásticas con dietas extremas que no hacen más que empeorar la problemática.

Como lo venimos viendo, es una enfermedad multicausal, por lo que su tratamiento debe ser interdisciplinario. No hay dietas mágicas, la solución es un cambio de estilo de vida sostenible, sin incurrir en sacrificios extremos o prohibitivos. El ejercicio, el acompañamiento psicológico y una dieta balanceada son claves fundamentales para recuperar la salud.

Más que nunca, resulta indispensable tener una comprensión del origen y de las implicancias de la obesidad y el sobrepeso. Contar con una mirada humana e integral que permita desarrollar soluciones acordes a las necesidades reales con el fin de lograr un abordaje personalizado. Esto permitirá realizar las intervenciones pertinentes y así alcanzar el bienestar.


COMER ES UN PLACER – ALIMENTACION SALUDABLE

La sociedad nos impone patrones culturales, los mismos que van cambiando de acuerdo con los recursos existentes en un país, entonces la alimentación depende de las prácticas y costumbres ancestrales familiares dentro de esta sociedad, de los alimentos disponibles y, algo muy importante, de los recursos que se disponen y del precio de los alimentos.

La base de una alimentación saludable puede resumirse en consumir alimentos variados, tratando de incluir alimentos económicos de todos los grupos en forma regular, diaria. Comer bien y en forma saludable no significa comer caro.

Es importante recordar que ningún alimento es completo y no es suficiente comer siempre los mismos alimentos o usarlos en las mismas comidas, es decir no todos los alimentos tienen las mismas sustancias nutritivas (nutrientes).

De acuerdo a los nutrientes que aportan en mayor proporción, los alimentos se clasifican en cuatro grupos esenciales: proteínas animales y vegetales (lácteos, carnes, huevo, legumbres etc); carbohidratos como las harinas, pan, azúcares, cereales; vitaminas, minerales y fibra como frutas y verduras, y lípidos como los aceites, manteca, etc.; además debe considerarse el consumo regular de agua.

La alimentación contiene una serie de variantes culturales que puede incidir en el crecimiento y desarrollo, es decir define la salud de las personas. La alimentación diaria de cada individuo debe contener una cantidad suficiente de los diferentes macronutrientes y micronutrientes para cubrir la mayoría de las necesidades fisiológicas. Éstas se hallan influenciadas por factores, como el sexo, la edad, el estado fisiológico (el embarazo, la lactancia y el crecimiento), la composición corporal, la actividad física y las características específicas de cada individuo.


CONSEJOS PARA UNA ALIMENTACION SALUDABLE

• Planifica la compra periódicamente y adaptada a la elaboración de los menús. Elegí alimentos propios de cada estación y almacénalos adecuadamente.

• No te olvides de desayunar, es la comida más importante para comenzar el día con energía.

• Asegúrate de beber al menos 8 vasos de agua a diario e incorporar alimentos naturales como frutas y verduras en tus comidas.

I • Incluí alimentos integrales (como pan de salvado, arroz integral, legumbres), para que aporten mayor cantidad de fibras a tu alimentación.

• Reducí la cantidad de azúcar que agregues en las infusiones.

• Evita el uso del salero en la mesa.

No te olvides que, “el comer es un placer” al que no debemos renunciar porque además contribuye a mantener una buena salud mental.


ADOLESCENTES LIBRES Y SALUDABLES

El crecimiento saludable implica en la población adolescente  la incorporación de habilidades para la vida, y a partir de la autonomía progresiva, la toma de decisiones informadas.  Es bueno en estos momentos tener personas adultas referentes cercanas, que puedan cumplir un rol de acompañamiento durante el crecimiento y desarrollo. 

La adolescencia es una etapa decisiva en la construcción de la identidad y en el desarrollo integral, por los cambios que ocurren y que condicionan las necesidades nutricionales, los hábitos alimentarios y el comportamiento. 

Existen algunos elementos que tienen una gran influencia en este momento, por ejemplo: las dietas de están de moda, la industria basada en la delgadez, los ideales de belleza falsos, los medios de comunicación y publicidad engañosa.

La clave es informar y acompañar para promover un crecimiento y desarrollo saludable y con elementos de cuidado integral físicos, emocionales y sociales.


LA SALUD FISICA: CUIDAR NUESTRO CUERPO


• HACER ALGUN DEPORTE O ACTIVIDAD FISICA DIARIA. La recomendación de la OMS es la realización de al menos 60 minutos al día.

• REALIZAR UNA ALIMENTACION SALUDABLE.Se deben incluir frutas y vegetales, cereales integrales, diferentes fuentes de proteína y lácteos descremados. Los fenómenos de maduración que se desarrollan en la adolescencia afectan al tamaño, la forma y composición corporal. Por eso, una correcta nutrición es especialmente importante ya que son necesarios los nutrientes adecuados que van a facilitar el crecimiento y desarrollo óptimos, y en el futuro prevenir numerosas enfermedades. Es importante destacar que LA COMIDA NO DEBE SER UNA PREOCUPACIÓN. En caso de tener dudas, consulta con un profesional para recibir información segura. 

• MANTENER UN PESO SALUDABLE.  que será para cada uno, cómodo y sencillo de mantener.  NO EXISTE UN PESO IDEAL. 

• DORMIR LOS SUFUCIENTE. La población adolescente necesita entre 8 y 9 horas de sueño por noche. En la actualidad, existen adolescentes que solo duermen un promedio de 5 o 6 horas, lo cual es considerado un factor de riesgo para la capacidad de concentración, el desempeño escolar y también el hambre.

• CUMPLIR CON LAS VACUNAS del calendario. En caso de dudas se puede consultar al equipo de salud más cercano al domicilio.

• CEPILLAR LOS DIENTES Y USAR HILO DENTAL.

• USAR PROTECTOR SOLAR para el cuidado de la piel. 

• EVITAR ESCUCHAR MUSUCA FUERTE, para cuidar los oídos.  


SALUD MENTAL Y EMOCIONAL: CUIDAR LA MENTE Y LOS SENTIMIENTOS


• APRENDER MANERAS DE MANEJAR EL ESTRES. No se puede evitar el estrés, por lo que hay que aprender a manejarlo. Esto ayudará a mantener la calma y a poder actuar en situaciones estresantes.

• TRATAR DE MANTENER UNA BUENA RELACION CON LAS DEMAS PERSONAS E INTEGRANTES DE LA FAMILIA, BUSCANDO REFERENTES DE CONFIANZA. En caso de que esto sea una preocupación, se puede contactar al equipo de salud para pedir ayuda.

• CREAR UN BUEN EQUILIBRIO ENTRE LA ESCUELA Y LA VIDA SOCIAL.

• CONOCER LOS SIGNOS DE ALERTA PARA PEDIR AYUDA A TIEMPO: ANSIEDAD, TRISTEZA, CANSANCIO EXCESIVO, PÉRDIDA DE LA AUTOESTIMA E INTERÉS EN COSAS QUE ANTES GUSTABAN, DEL APETITO, AUMENTO O PÉRDIDA DE PESO, REACCIONES EXTRAÑAS EN EL CARÁCTER. Las emociones son señales, envían mensaje de que algo está pasando. No son positivas ni negativas, cada una conlleva algo diferente. Cuando no se escuchan o expresan, se manifiestan en el cuerpo y en la conducta. SENTIR Y EMOCIONARSE ES LO MAS PROPIO DE LA POBLACION ADOLESCENTE.

• PRESTAR ATENCION AL ANIMO Y LOS SENTIMIENTOS. Los sentimientos o pensamientos negativos permanentes no forman parte de la adolescencia. Siempre se puede buscar ayuda.

• PEDIR AYUDA EN CASO DE NECESITARLA. En caso de no poder hablar libremente y en confianza  con la familia, se puede tener otros adultos referentes, como profesores u otros familiares.

• ACEPTARSE A SI MISMO. Si hay elementos de baja autoestima o problemas con la imagen corporal, es importante hablar con alguien al respecto, con amistades y personas de confianza.

La verdadera belleza no debe cumplir un estándar impuesto. Es muy simplista pensar que los seres humanos estamos definidos y codificados solo por el aspecto. El cuerpo es más que centímetros, kilogramos, músculo, grasa, órganos o huesos. Es lo que nos permite abrazar, sentir, respirar, caminar, pensar, comunicar. Es fundamental empezar a ver con mayor objetividad lo que se consume en las redes familiares

No hostigar a otras personas y si se sufre maltrato, háblarlo con una persona adulta de confianza. 


Salud conductual: Autocuidado y cuidado mutuo de la a través de nuestras conductas


• EVITAR EL CONSUMO O ABUSO DE SUSTANCIAS. Se incluyen el alcohol, las drogas, los medicamentos con receta de otras personas 

• MANEJAR VEHICULOS DE MANERA RESPONSABLE Y SEGURA. Siempre usar el cinturón de seguridad y si se consumió alcohol NO MANEJAR.

• USAR CASCO, en bicicleta o en la moto.

• EVITAR LA VIOLENCIA. Alejarse de situaciones donde la violencia o las peleas puedan causar daños físicos.

• TENER SEXO PLACENTERO Y DE MANERA SEGURA. Usar siempre con preservativo. Los centros de salud brindan información sobre anticoncepción y prevención de enfermedades de transmisión sexual de forma permanente. 

Vivimos a toda velocidad y empujamos nuestros cuerpos más allá de sus capacidades.  Buscamos soluciones rápidas y formas de enmascarar los síntomas para poder seguir. Parece que hemos olvidado que la buena salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino que implica un estilo de vida y una actitud mental saludable. De esta forma podremos cuidarnos de los factores externos que son una amenaza para nuestra salud.


“SALUD ES MUCHO MAS QUE LO QUE COMES, Y CUANTO EJERCITAS, ES LO QUE PIENSAS, DICES Y CREES…”.


ALIMENTOS INOCUOS Y SALUDABLES

Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos – 7 de junio.

La inocuidad de los alimentos es la ausencia -a niveles seguros y aceptables- de peligro en los alimentos que puedan dañar la salud de las y los consumidores. Solo los alimentos inocuos satisfacen las necesidades alimentarias y contribuyen a que todas las personas tengan una vida activa y saludable. 

El Día Mundial de la Inocuidad de los Alimentos (WFSD, por sus siglas en inglés) tiene como objetivo llamar la atención e inspirar acciones para ayudar a prevenir, detectar y gestionar los riesgos transmitidos por los alimentos, contribuyendo a la seguridad alimentaria, la salud humana, la prosperidad económica, la agricultura, el acceso al mercado, el turismo y el desarrollo sostenible.


No existe seguridad alimentaria sin inocuidad de los alimentos.

Los peligros transmitidos por los alimentos pueden ser de naturaleza biológica, química o física y con frecuencia son invisibles a nuestros ojos. Se tratan de bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas perjudiciales (por ejemplo: residuos de pesticidas).

Las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) contaminados constituyen un serio problema para la salud de la población. Todos los días, se reportan casos de personas que contraen enfermedades debido al consumo de alimentos contaminados por microorganismos y/o substancias químicas tóxicas, que incluso pueden llegar a causar la muerte. Estas representan una grave amenaza para la salud, afectando principalmente a los niños y niñas menores de 5 años, mujeres embarazadas, personas inmunosuprimidas y adultos mayores.


¿Qué se propone el Día sobre Inocuidad de Alimentos?

Este día internacional es una oportunidad para fortalecer los esfuerzos para reducir el riesgo de ETA y garantizar que los mismos sean inocuos. Todos los eslabones de la cadena productiva tienen un rol que desempeñar, desde la granja hasta la mesa, para asegurarnos de que los alimentos que comemos sean seguros y no dañen nuestra salud.

La ciudadanía puede contribuir a la prevención mediante la adopción de prácticas seguras de manipulación de alimentos, y tienen derecho a acceder a información oportuna, clara y confiable sobre inocuidad alimentaria.




5 CLAVES PARA LA INOCUIDAD DE LOS ALIMENTOS

Creadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), tienen por objetivo concientizar a los manipuladores de alimentos sobre sus responsabilidades respecto de la inocuidad.

(1) mantenga la limpieza; (2) separa alimentos crudos y cocinados; (3) cocine completamente; (4) mantenga los alimentos a temperaturas seguras;(5) use agua y materias primas seguras.


CLAVE 1: MANTENGA LA LIMPIEZA

Aunque la mayoría de los microorganismos no provoca enfermedades, los microorganismos peligrosos están presentes ampliamente en el suelo, el agua, los animales y las personas. Estos microorganismos se encuentran en las manos, los paños de limpieza y los utensilios, especialmente las tablas de cortar, y el menor contacto puede conllevar su transferencia a los alimentos y provocar enfermedades de transmisión alimentaria.

• Lávese las manos antes de preparar alimentos y con frecuencia durante su preparación.

• Lávese las manos después de ir al baño.

• Lave y desinfecte todas las superficies y equipos usados en la preparación de alimentos.

• Proteja los alimentos y las áreas de cocina de insectos, plagas y otros animales.


CLAVE 2: SEPARE ALIMENTOS CRUDOS Y COCINADOS

Los alimentos crudos, especialmente las carnes rojas, la carne de ave y el pescado y sus jugos, pueden contener microorganismos peligrosos que pueden transferirse a otros alimentos durante la preparación y conservación de los mismos.

• Separe las carnes rojas, la carne de ave y el pescado crudos de los demás alimentos.

• Use equipos y utensilios diferentes, como cuchillos y tablas de cortar, para manipular alimentos crudos.

• Conserve los alimentos en recipientes para evitar el contacto entre los crudos y los cocinados.


CLAVE 3: COCINE COMPLETAMENTE

Con una cocción adecuada se pueden matar casi todos los microorganismos peligrosos. Se ha demostrado en estudios que cocinar los alimentos hasta que alcancen una temperatura de 70°C puede contribuir a garantizar su inocuidad para el consumo. Existen alimentos cuya cocción requiere una atención especial, como la carne picada, los trozos grandes de carne y las aves enteras.

• Cocine completamente los alimentos, especialmente las carnes rojas, la carne de ave, los huevos y el pescado.

• Hierva los alimentos como sopas y guisos para asegurarse de que han alcanzado los 70°C. En el caso de las carnes rojas y de ave, asegúrese de que los jugos sean claros y no rosados. Se recomienda el uso de un termómetro.  

• Recaliente completamente los alimentos cocinados.


CLAVE 4: MANTENGA LOS ALIMENTOS A TEMPERATURAS SEGURA

Los microorganismos se pueden multiplicar con mucha rapidez si los alimentos se conservan a temperatura ambiente.

La zona de peligro es el intervalo de temperaturas que va desde los 5°C hasta los 60°C, en el cual los microorganismos se multiplican con gran rapidez. La refrigeración ralentiza el crecimiento bacteriano. No obstante, incluso cuando los alimentos se conservan en el refrigerador o en el congelador, los microorganismos pueden crecer.

• No deje alimentos cocinados a temperatura ambiente durante más de 2 horas.

• Refrigere lo antes posible los alimentos cocinados y los perecederos (preferiblemente por debajo de los 5°C).

• Mantenga la comida muy caliente (a más de 60°C) antes de servir.

• No guarde alimentos durante mucho tiempo, aunque sea en el refrigerador.

• No descongele los alimentos a temperatura ambiente.


CLAVE 5: USE AGUA Y MATERIAS PRIMAS SEGURA

Las materias primas, entre ellas el agua y el hielo, pueden estar contaminadas con microorganismos y productos químicos peligrosos. Se pueden formar sustancias químicas tóxicas en alimentos dañados y mohosos. El cuidado en la selección de las materias primas y la adopción de medidas simples como el lavado y el pelado pueden reducir el riesgo.

• Use agua segura o trátela para que lo sea.

• Seleccione alimentos sanos y frescos. Evite los alimentos estropeados o podridos.

• Elija alimentos procesados para su inocuidad, como la leche pasteurizada.

• Lave la fruta, la verdura y las hortalizas, especialmente si se van a comer crudas.

• No utilice alimentos caducados. Tire las latas aplastadas, hinchadas u oxidadas.

• Elija alimentos listos para el consumo, cocinados o perecederos que estén conservados de forma adecuada (ya sea en caliente o en frío, pero no a temperaturas comprendidas en la zona de peligro).



                       con el asesoramiento de la Dirección de Bromatología
Ministerio de Salud la Provincia de Neuquén

CONSTRUYENDO UN ENTORNO LABORAL SALUDABLE

Categoría: Coronavirus , Mes Actual

Estar sano es más que simplemente no estar enfermo, es experimentar un bienestar personal y relacional en los diversos ámbitos de nuestra vida. Como gran parte de nuestra vida transcurre en el trabajo, te proponemos crear un entorno que no solo no te enferme, sino que te ayude a sentirte mejor.

Un lugar de trabajo saludable es un ámbito de trabajo o de estudio que promueve el bienestar familiar y social de los trabajadores y usuarios, a través de la protección de riesgos físicos, ambientales y psicológicos, estimulando su autoestima y el control de su propia salud y del ambiente.


¿Cómo lograr un entorno laboral saludable?:

• El Teniendo un ambiente libre de humo de tabaco.

• El Realizando acciones de comunicación para la promoción de la salud de acuerdo a la problemática y necesidades de sus trabajadores.

• El Promoviendo la actividad física de sus trabajadores.

• El Asegurando que los refrigerios, comedores, buffets y kioscos del establecimiento cuenten con una oferta de alimentos saludables.

• El Asegurando que todos los trabajadores tengan libre acceso a agua segura.


EL TRABAJO EN TIEMPOS DE PANDEMIA

La emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19 cambio la realidad laboral, el aislamiento, la presencia del virus, el temor al contagio, la incertidumbre y crisis económicas son algunos de los factores que están ocasionando diversos trastornos en el trabajo y la vida en general.

El punto de partida para crear un entorno laboral saludable es conocer cuál es el estado del entorno a través de la percepción de todos, tanto trabajadores como directivos, así como las sugerencias que estos tengan para mejorar el entorno.

Para potenciar un entorno laboral saludable en tiempos de pandemia hay que tener en cuenta primero cómo es el ambiente físico de trabajo, un trabajador siempre hará mejor su papel si desarrolla su actividad en un lugar que esté bien ventilado e iluminado. Y, además, durante la COVID-19, es conveniente contar con un espacio con suficiente distancia social.

Pero no solo hay que tener en cuenta la salud física, sino que también hay que tener presente el ambiente psicosocial del trabajo. En ese sentido, hay que incluir las actitudes, creencias y prácticas de las personas en su lugar de trabajo, ya que eso es también lo que genera un ambiente positivo a nivel laboral.


¿Qué hacer durante el teletrabajo?

La situación sanitaria actual ha abierto un nuevo escenario que hasta antes muchos no imaginaban: la posibilidad de que los trabajadores puedan desempeñar su labor también en casa. Contrariamente a lo que muchos imaginan, teletrabajar no solo consiste en disponer de un ordenador, el teletrabajo también exige hábitos saludables para que la experiencia de trabajar en casa sea fructífera y productiva para ambas partes.

Trabajar desde casa no es sinónimo de descontrol, sino que debe asociarse a una rutina, en casa es aconsejable seguir manteniendo el mismo horario de trabajo.

Disponer de un lugar agradable para teletrabajar es también un plus. Aquí es el propio trabajador el que tendrá que establecer límites, no es lo mismo trabajar en la cocina que hacerlo en un escritorio. Conviene buscar una habitación específica en la que el trabajador pueda disponer de una mesa y una silla apropiada, además de todas las cosas que se necesiten para hacer su trabajo.

Por último, es aconsejable incorporar los hábitos laborales y el horario a la nueva rutina. Todo esto será lo que conseguirá que se trabaje en un entorno lo más saludable posible.