MUCHO MAS QUE PESO Y GRASA

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En Argentina, según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (4° ENFR -2018), el 36,3 % de los argentinos mayores de 18 años presenta obesidad.

El pasado mes de septiembre, el Ministerio de Salud de Argentina incluyó en el Boletín Oficial a la obesidad como factor de riesgo en relación al coronavirus. Esto se sustenta en que la evidencia científica internacional ha demostrado que es un factor asociado a que los pacientes Covid-positivos tengan mayor riesgo de sufrir evolución desfavorable.

Paralelamente, la obesidad es un factor de riesgo para otras enfermedades, del tipo crónicas no transmisibles, como las cardiovasculares (principalmente cardiopatía y accidente cerebrovascular), diabetes mellitus y algunos tipos de cáncer, patologías que desde el inicio de la pandemia se sabe que son factores asociados a mayor gravedad en la infección por Sars-CoV-2.

La sindemia se define como la colisión de dos o más pandemias, en la actualidad hablamos de la Sindemia de la Obesidad y Covid-19. La cuarentena por coronavirus impacta en la accesibilidad de alimentos, dando por consecuencia el aumento de la oferta de productos con menor nivel nutricional. También favorece el sedentarismo, lo que, combinado, con la ingesta de alimentos de baja calidad nutricional agrava más aún la pandemia de la obesidad.

¿Qué hacemos? Frente a un escenario tan complejo no podemos esperar soluciones simplistas como dietas milagrosas, productos mágicos o fármacos sagrados.  En este contexto de pandemia, tenemos dos desafíos, por un lado, debemos evitar el abuso de televisión y celular, por otro lado, es importante disminuir la ingesta de calorías vacías, y alimentos ultra-procesados.


SI TENGO UNOS KILOS DE MAS ¿COMO PUEDO CONTROLARLO?

Hace ejercicio y lleva una dieta equilibrada. Todos los días hace 30 minutos de actividad física, incorpora 5 frutas y/o verduras, cereales integrales y lácteos descremados, legumbres (de 3-5 raciones a la semana) y carnes magras.

Tene en cuenta el tipo de cocción y mantene los horarios de comida. Es mejor cocinar los alimentos de forma saludable, evitando las frituras. No dejes de hacer el desayuno, almuerzo, merienda y cena, entre medio come una colación, incorpora frutas.

Bebe agua. Debes tomar diariamente, al menos 8 vasos de agua.

Dormí bien. Además de una dieta adecuada y ejercicio, es fundamental descansar, dormir entre 7 y 8 horas al día.

En caso de obesidad severa, se recomienda que el paciente se acerque a un equipo interdisciplinario en búsqueda de asesoramiento para comenzar tratamiento. El plan de acción debe ser integral, personalizado e interdisciplinario.

Siempre es importante tener presente que el tratamiento se debe adecuar a los hábitos, gustos, costumbres y alcance socioeconómico de la persona. La alimentación y la actividad física son irremplazables para lograr los objetivos.

Para poder resolver el problema de la obesidad, es necesario entender que lo que se debe perseguir es un cambio de estilo de vida, de hábitos, y no solo el descenso de peso evidenciado en la balanza.