LA OBESIDAD AUMENTA EL RIESGO DE ENFERMEDAD GRAVE ASOCIADA A COVID-19

Personas con obesidad severa son consideradas grupo prioritario para la vacuna de la COVID-19.

La obesidad es un problema severo a nivel mundial, en los últimos tiempos ha aumentado rápidamente alcanzando la característica de pandemia. Hoy sabemos que tener obesidad aumenta la severidad de la infección por coronavirus, los motivos:

• Incrementa significativamente la necesidad de hospitalización.

• Eleva la necesidad de ventilación mecánica en relación directa con la severidad de la obesidad.

• Agrava la infección por COVID-19 y la letalidad de la enfermedad.

Existe una relación entre un índice de masa corporal alto y resultados graves de COVID-19, tener un IMC mayor a 35 Kg/m2 es un factor que aumenta la vulnerabilidad frente al COVID-19.

La OMS clasifica el grado de obesidad utilizando el Índice de Masa Corporal (IMC) como criterio.  Este índice se calcula dividiendo los kilogramos de peso por el cuadrado de la estatura en metros IMC = peso [kg]/ estatura [m2].

Una forma más sencilla de calcular tu IMC es, Peso Actual ÷ Altura ÷ Altura (IMC: P/A/A), el peso en kilogramos y tu altura en metros. Por ejemplo, si una persona pesa 80 Kg y mide 1.70, el cálculo es, IMC: 80/1.70/1.70 el resultado es 20.6 Kg/m2 (Normopeso).


¿Cómo interpreto el resultado?

Normopeso: IMC 18,5 – 24,9 Kg/m2

• Sobrepeso: IMC 25 -29 Kg/m2:

• Obesidad grado I: IMC 30-34 Kg/m2

• Obesidad grado II: IMC 35-39,9

• Obesidad grado III : IMC >= 40

• Obesidad de tipo IV (extrema): IMC >50

La Obesidad grado 2 (índice de masa corporal -IMC- mayor a 35) y grado 3 (IMC mayor a 40), es un factor de riesgo contemplados para la vacunación contra COVID-19.


La obesidad se asocia con una disminución del volumen de reserva respiratoria y de la capacidad funcional del sistema respiratorio. En personas con obesidad abdominal, la función pulmonar se ve aún más comprometida si se encuentran acostados boca arriba porque la grasa disminuye los movimientos del diafragma y dificulta la ventilación.

Se ha observado que los pacientes obesos presentan un estado inflamatorio crónico de bajo grado como una consecuencia del incremento en la masa del tejido adiposo. El COVID-19 puede exacerbar aún más dicha inflamación, cuanto mayor es el IMC, mayor es la respuesta inflamatoria.

En medio de esta pandemia por COVID-19, la inmunonutrición y el ejercicio físico regular representan dos recursos indispensables tanto para colaborar con el peso saludable como para aumentar las defensas del organismo.

Es fundamental que la pandemia no sea sinónimo de inactividad ni sedentarismo, tampoco de consumo excesivo y prolongado de nutrientes que inciden negativamente en el peso corporal. Por el contrario, asegurar la ingesta de inmunonutrientes y mantenerse activo son dos pilares que han demostrado numerosos beneficios tanto para las personas sanas como para aquellas que tienen enfermedades, incluyendo el sobrepeso y la obesidad.

Mantener un estilo de vida saludable a través de estas pautas permite preparar y fortalecer al organismo frente a un eventual contagio de coronavirus.


Si queres sabes más sobre alimentación saludable y actividad física en tiempos de coronavirus:

https://www.saludneuquen.gob.ar/los-beneficios-de-hacer-actividad-fisica-regularmente/


El Ministerio de Salud de la Provincia de Neuquén, si tenes Obesidad Grado II o III, recomienda que te vacunes contra COVID-19 lo antes posible.