ALEJATE DEL CIGARRILLO, ALEJATE DEL CANCER

Fumar tabaco es la principal causa del cáncer de pulmón. La exposición al humo ajeno en el hogar o en el lugar de trabajo también aumenta el riesgo. Dejar de fumar puede reducir dicho riesgo.

El tabaco sigue siendo uno de los mayores problemas de salud pública. Según cifras mundiales, el tabaco es capaz de matar hasta la mitad de sus consumidores. Es decir, más de 7 millones de personas al año en el mundo, de las cuales más de 6 millones son consumidores directos y alrededor de 890.000 son fumadores pasivos.

La medicina sabe hace varias décadas que fumar causa la mayoría de los cánceres de pulmón. Esto todavía es cierto en la actualidad, cuando casi 9 de cada 10 muertes por cáncer de pulmón se deben al consumo de cigarrillos o a la exposición al humo de segunda mano. De hecho, hoy en día los fumadores tienen un mayor riesgo de presentar cáncer de pulmón que el que tenían en 1964, aun cuando fumen menos cigarrillos. Una de las razones podrían ser los cambios en la forma en que se fabrican los cigarrillos y las sustancias químicas que contienen además del aumento de la longevidad de las personas.

Se sabe que el humo de tabaco contiene más de 4.000 productos químicos, de los cuales, al menos, 250 son nocivos y más de 50 causan cáncer. En la Argentina, el cáncer de pulmón es el que causa mayor mortalidad dentro de todos los cánceres, 9485 muertes sólo en 2019.

Existen más de 100 tipos diferentes de cáncer. Fumar no está sólo relacionado al cáncer de pulmón sino a muchos de ellos: ciertos tipos de leucemia, cáncer de vejiga, cuello uterino, colon y recto, esófago, riñón, laringe, hígado, tráquea, bronquios, boca, garganta, páncreas y estómago. También se ha comprobado, que los hombres con cáncer de próstata que fuman podrían tener más probabilidades de morir a causa de este cáncer que aquellos que no fuman. El tabaco que no se fuma, como el tabaco de mascar, también causa cáncer, como los cánceres que afectan al esófago, la boca, la garganta y el páncreas.

Además, fumar tabaco no sólo causa cáncer, sino que también puede disminuir las probabilidades de curarse en caso de enfermar. Las sustancias tóxicas en el humo del cigarrillo pueden debilitar el sistema inmunitario del cuerpo, lo cual hace más difícil matar las células cancerosas y curarnos.

Como si no fuera poco, habría que sumar también el riesgo aumentado de sufrir enfermedades cardiovasculares y enfermedades respiratorias como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) para las personas que fuman o están expuestas al humo del cigarrillo.

No existe un nivel seguro de exposición al humo. Hoy día no cabe duda alguna de que los fumadores pasivos presentan mayor riesgo de padecer muchas de las enfermedades producidas por el tabaco.

En relación a las personas embarazadas que fuman, dado que los componentes del tabaco atraviesan la placenta, están convirtiendo al futuro bebé en un nuevo fumador involuntario. Esto puede producir: reducción del peso al nacer, síndrome de la muerte súbita del lactante, partos prematuros, abortos espontáneos y desprendimiento prematuro de placenta y placenta previa. En el caso de lactancia materna, si la madre es fumadora, la nicotina pasa al bebé a través de la leche.

Puede que fumes y durante un periodo de tiempo, no notes molestias ni efectos nocivos del consumo de tabaco. Sin embargo, eso no significa que el tabaco no esté dañando tu organismo.

La buena noticia es que cada vez son más los fumadores que desean dejar de fumar. Nunca es tarde, después de 10 años de dejar de fumar, el riesgo de cáncer de pulmón se reduce a la mitad del de un fumador. Consulta en tu Centro de Salud o con tu médico de cabecera para conocer los programas y tratamientos disponibles.

Los pulmones sanos son esenciales para una vida sana. Hoy y siempre, podes proteger tus pulmones y los de tus familiares y amigos diciendo no al tabaco.

AUTORA: MALÉN HOLLMANN - PREVENCIÓN DE TUMORES/DIRECCÍON PROVINCIAL DE APS