JÓVENES Y SALUDABLES

¿CÓMO? ¿POR QUÉ? Y LO MÁS IMPORTANTE: ¿PARA QUÉ?

Ser saludable no es hacer una dieta para el verano, no es ir al gimnasio, no es contar calorías, no es comer “verde” o claras de huevo… Un estilo de vida saludable es una actitud constante de autocuidado y respeto a nuestra salud. Dentro de este estilo de vida cada persona tiene el derecho de recibir información para la toma de decisiones, y así, ser capaz de elegir qué es lo que quiere o necesita, por lo que la educación tiene un papel fundamental. Por eso nos interesa que puedas leer esta columna, con nuestras recomendaciones.

¿Queres ser vegano, runner, crossfitero, llevar una dieta detox, tomar jugos verdes o subir tus progresos a Instagram?  Llevar un estilo de vida saludable no es una moda, ni nada temporal. Se trata de principios básicos que le podés añadir lo que más te guste: ya sea no consumir alimentos animales, salir a correr todos los días, trabajar tu musculatura o llevar una alimentación libre de tóxicos.

SON TRES LOS PRINCIPIOS BÁSICOS DEL ESTILO DE VIDA SALUDABLE:

Entrena tu ALIMENTACIÓN: para que esta sea equilibrada, variada, suficiente y adaptada a tus necesidades. Sé responsable con lo que compras, cocinas y consumís.

Entrena tu CUERPO: mantené una vida activa y realiza ejercicio físico de forma habitual. Cuida tu cuerpo por dentro y por fuera, porque solo tenemos uno.

Entrena tu MENTE: encontrá los intereses y gustos que te motiven a cambiar hacia hábitos saludables, no dudes en consultar a profesionales de la salud.

En estos principios tenemos que poner toda nuestra atención, pero no hay que olvidar que vivimos rodeados de otros factores que afectan directamente al control de nuestra vida, como lo son el bombardeo publicitario y la oferta excesiva de alimentos poco saludables (gaseosas, fast food, snacks…), los desarreglos emocionales, fruto de sentimientos como la culpabilidad, el culto al cuerpo y los estereotipos irreales, el ocio, la cultura gastronómica y los hábitos sociales que giran en torno a la mesa, el sedentarismo, el estrés… y un largo etcétera.

La búsqueda del bienestar es el objetivo común de todas las personas, por lo que una herramienta fundamental para conseguir un estilo de vida saludable y bienestar es adquirir hábitos en nuestras vidas que seamos capaces de controlar, es decir, entrenar los principios básicos: alimentación, cuerpo y mente. Para que así, otras circunstancias no afecten tanto a ese nivel de bienestar personal.

La juventud nos hace sumar a los movimientos más influyentes, queremos ser tendencia, pero también mostrarnos diferentes y únicos, tenemos esa capacidad de cambio o adaptación, pero es fundamental mantener algunos principios firmes y, en este caso, el concepto que perseguimos es la promoción de la salud. Llevar un estilo de vida saludable es la forma que tenemos para cuidarnos de los factores externos que son una amenaza para nuestra salud: problemas medioambientales, enfermedades tanto físicas como psicológicas, producción y seguridad alimentaria, factores socioeconómicos, costumbres y modas, modelos políticos y sociales, en definitiva, circunstancias más difíciles de controlar, pero que están en boca de todos y todas.

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo” dijo Gandhi y es ahí donde empieza el verdadero cambio, en tu propio estilo de vida, en ser consciente de por qué y para qué es importante adoptar conductas saludables.

(Fotos de archivo MSalud Nqn)