REDUCIMOS, REUTILIZAMOS Y RECICLAMOS

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En tiempos de cuarentena, de distanciamiento social, nuestra rutina cambió rotundamente. Muchos nos pusimos a limpiar los depósitos, tirar lo que no sirve más, hacer el jardín, remodelar la casa, cortar el pasto y podar árboles, lo que trajo como consecuencia mucha basura.

En vista de esto, queremos proponerte unos consejos sencillos para reducir y gestionar correctamente tus residuos. Aprovecha, ponelos en práctica, vas a adquirir un hábito saludable que te va a ayudar a optimizar tu economía y a proteger el planeta.

Reducí el desperdicio alimentario. ¿Pensaste en todo lo que se pierde cuando tirás comida a la basura? ¿Toda la energía, agua, transporte, almacenamiento y gestión de residuos que se utiliza?… ni pensar en lo que sufre tu bolsillo. Reducir el desperdicio de alimentos en tu hogar es sencillo:

Planificá tu menú semanal, no improvises.

Evitá las promociones tipo «comprá tres y pagá dos», si crees que no vas a utilizar los productos.

Tené en cuenta las fechas de vencimiento y los plazos para mantener la calidad de los alimentos (fruta y verdura) y poder consumirlos a tiempo.

Hacé una compra responsable, ajustada a tus necesidades.

Conservá adecuadamente los alimentos.

Intentá comprar productos de temporada y consumí la comida por orden de entrada.


Separá y reciclá. Gestioná adecuadamente tus residuos separando los envases de plástico, papel y cartón, vidrio, materia orgánica y restos.

La separación de basura y el reciclaje han cobrado mayor relevancia en los últimos años, hay diversas formas de clasificar la basura, todo depende del material de fabricación.

Orgánicos. Es toda la comida y lo que viene de la naturaleza: son los desechos biodegradables que se pueden convertir en composta cuando se les da un tratamiento adecuado.

Inorgánicos reciclables. Son los residuos que tienen un valor comercial o económico en el mercado. Los desechos más conocidos son: latas de aluminio, botellas de PET, cartón, papel, revistas, periódicos, entre otros.

Inorgánicos no reciclables. Son aquellos que no tiene valor económico y suelen ser depositados en los rellenos sanitarios: colillas de cigarro, preservativos, toallas sanitarias, calzado, bolígrafos, lápices, pañales, plásticos con aditivos degradantes, chicles, etcétera.

Manejo especial y voluminoso. Son los desechos tecnológicos como computadoras y electrodomésticos, muebles, radiografías, colchones, llantas, equipamientos sanitarios, pilas y baterías con litio, níquel y zinc, herramientas eléctricas y electrónicas, entre otros.


Evitá el uso de bolsas de plástico. Al hacer las compras, llevá tu propia bolsa reutilizable. Una bolsa abandonada en la intemperie genera metano y etileno, dos gases que aumentan significativamente su potencial de efecto invernadero.

Aunque el consumo de bolsas de plástico se ha reducido en los últimos años, todavía se consumen mucho. El descenso es gracias a normativas municipales que limitan la entrega de bolsa de plástico en los comercios, el cambio de la bolsa de plástico por reutilizables o papel y campañas de sensibilización sobre la exorbitante contaminación del plástico.


Elabora compostaje doméstico. Aprovechá tus residuos orgánicos para crear tu propio compost y generá abono natural. El compostaje doméstico es una forma natural de reciclaje que consiste en la transformación de la materia orgánica en abono natural. Para poder realizar el compostaje tené en cuenta:

Contar con un espacio pequeño para instalar una compostadora.

Una correcta separación de los residuos orgánicos. No se debe utilizar todo tipo de residuos, solo los restos de alimentos vegetales no cocinados.

Se pueden utilizar otro tipo de residuos, restos vegetales del jardín o la huerta.


Reducí el uso de productos desechables. Usá productos reutilizables o recargables, envases retornables, evitá los envoltorios.

Si evitás este tipo de productos, evitarás una gran cantidad de residuos que acaban en la naturaleza. Muchos productos de «usar y tirar» no se gestionan de manera adecuada como residuos y es habitual desecharlos como basura y no separarlos para depositarlos en los contenedores adecuados que permitan su reciclado. Estos son algunos consejos para buscar alternativas a su uso:

Evitá el uso de productos de descartables: platos, vasos, cubiertos, etc. Usá manteles, platos y vasos hechos con materiales lavables o reutilizables.

Dejá de usar productos de un solo uso: lapiceras, cartuchos de tinta y tóner, etc.

Elegí pilas recargables.

Evitá el envoltorio de los productos, salvo que sea necesario para preservar su calidad.

Guardá los papeles de regalo y usalos de nuevo.

Usá las dos caras de una hoja de papel cuando escribas.

Utilizá envases retornables cuando sea posible.

La gestión de nuestros residuos implica poner en práctica las tres R: reutilización, reducción y reciclaje. Estas acciones son imprescindibles para aliviar la presión sobre los recursos naturales. Dan como resultado una reducción en la emanación del CO2 y del uso de energía, al disminuir la extracción, transporte y elaboración de nuevas materias primas.

¡REDUCI, REUTILIZA Y RECICLAR, PROTEGE EL PLANETA!

IMPORTANTE: NO PODRÁN RECICLARSE LOS RESIDUOS PROVENIENTES DE DOMICILIOS CON PERSONAS EN AISLAMIENTO OBLIGATORIO (CASOS SOSPECHOSOS O CONFIRMADOS DE COVID19)

Para más información, consultá el documento: Recomendaciones sobre manejo y disposición final de residuos sólidos urbanos durante la pandemia COVID-19, disponible en la página del Ministerio de Salud de la Provincia del Neuquén. Link de descarga: https://bit.ly/2Y7vuIq