COVID-19, UNA RAZON MAS PARA DEJAR DE FUMAR

Las personas fumadoras tienen más probabilidades de desarrollar síntomas graves de la COVID-19, el tabaco reduce las defensas y deteriora la función pulmonar, por eso quienes fuman son más vulnerables al coronavirus.

Fumar tabaco es un factor de riesgo conocido en muchas infecciones respiratorias que aumenta la gravedad de este tipo de enfermedades. Trasrevisar diversos estudios, un grupo de expertos en salud pública reunido por la OMS estableció que los fumadores tienen más probabilidades de desarrollar síntomas graves en caso de padecer COVID-19, en comparación con los no fumadores.

La COVID-19 es una enfermedad infecciosa que ataca principalmente los pulmones. El tabaquismo deteriora la función pulmonar, lo que dificulta que el cuerpo luche contra esta y otras enfermedades. El consumo del tabaco es además un factor de riesgo importante de enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, algunas enfermedades respiratorias y la diabetes, y las personas que padecen esas enfermedades tienen un mayor riesgo de desarrollar síntomas graves en caso de verse afectadas por la COVID-19.

Qué le pasa a tu cuerpo cuando dejas de fumar:

• A los 20 minutos se reducen la tensión arterial y la frecuencia cardíaca elevadas.

• A las 12 horas, el nivel de monóxido de carbono en el torrente sanguíneo vuelve a la normalidad.

• A las 48 horas, regresa el gusto y el olfato.

• A las 72 horas, los bronquios se relajan y se respira mejor.

• Entre las 2 y 12 semanas, mejoran la circulación y la función pulmonar.

• Entre los 1 y 9 meses se reducen la tos y la disnea.


Date una oportunidad para dejar de fumar, fija una fecha de abandono, prepara un plan y, ante la duda, busca apoyo en tu centro de salud, amigos o familiares. Te sentirás mejor, mejorará tu salud y la de tu familia, dejarás de depender del tabaco y tu economía te lo agradecerá.

El Ministerio de Salud de la Provincia de Neuquén recomienda a los fumadores intentar dejar de fumar lo antes posible.

                                                                                    FUENTE – OMS


LA OBESIDAD AUMENTA EL RIESGO DE ENFERMEDAD GRAVE ASOCIADA A COVID-19

Personas con obesidad severa son consideradas grupo prioritario para la vacuna de la COVID-19.

La obesidad es un problema severo a nivel mundial, en los últimos tiempos ha aumentado rápidamente alcanzando la característica de pandemia. Hoy sabemos que tener obesidad aumenta la severidad de la infección por coronavirus, los motivos:

• Incrementa significativamente la necesidad de hospitalización.

• Eleva la necesidad de ventilación mecánica en relación directa con la severidad de la obesidad.

• Agrava la infección por COVID-19 y la letalidad de la enfermedad.

Existe una relación entre un índice de masa corporal alto y resultados graves de COVID-19, tener un IMC mayor a 35 Kg/m2 es un factor que aumenta la vulnerabilidad frente al COVID-19.

La OMS clasifica el grado de obesidad utilizando el Índice de Masa Corporal (IMC) como criterio.  Este índice se calcula dividiendo los kilogramos de peso por el cuadrado de la estatura en metros IMC = peso [kg]/ estatura [m2].

Una forma más sencilla de calcular tu IMC es, Peso Actual ÷ Altura ÷ Altura (IMC: P/A/A), el peso en kilogramos y tu altura en metros. Por ejemplo, si una persona pesa 80 Kg y mide 1.70, el cálculo es, IMC: 80/1.70/1.70 el resultado es 20.6 Kg/m2 (Normopeso).


¿Cómo interpreto el resultado?

Normopeso: IMC 18,5 – 24,9 Kg/m2

• Sobrepeso: IMC 25 -29 Kg/m2:

• Obesidad grado I: IMC 30-34 Kg/m2

• Obesidad grado II: IMC 35-39,9

• Obesidad grado III : IMC >= 40

• Obesidad de tipo IV (extrema): IMC >50

La Obesidad grado 2 (índice de masa corporal -IMC- mayor a 35) y grado 3 (IMC mayor a 40), es un factor de riesgo contemplados para la vacunación contra COVID-19.


La obesidad se asocia con una disminución del volumen de reserva respiratoria y de la capacidad funcional del sistema respiratorio. En personas con obesidad abdominal, la función pulmonar se ve aún más comprometida si se encuentran acostados boca arriba porque la grasa disminuye los movimientos del diafragma y dificulta la ventilación.

Se ha observado que los pacientes obesos presentan un estado inflamatorio crónico de bajo grado como una consecuencia del incremento en la masa del tejido adiposo. El COVID-19 puede exacerbar aún más dicha inflamación, cuanto mayor es el IMC, mayor es la respuesta inflamatoria.

En medio de esta pandemia por COVID-19, la inmunonutrición y el ejercicio físico regular representan dos recursos indispensables tanto para colaborar con el peso saludable como para aumentar las defensas del organismo.

Es fundamental que la pandemia no sea sinónimo de inactividad ni sedentarismo, tampoco de consumo excesivo y prolongado de nutrientes que inciden negativamente en el peso corporal. Por el contrario, asegurar la ingesta de inmunonutrientes y mantenerse activo son dos pilares que han demostrado numerosos beneficios tanto para las personas sanas como para aquellas que tienen enfermedades, incluyendo el sobrepeso y la obesidad.

Mantener un estilo de vida saludable a través de estas pautas permite preparar y fortalecer al organismo frente a un eventual contagio de coronavirus.


Si queres sabes más sobre alimentación saludable y actividad física en tiempos de coronavirus:

https://www.saludneuquen.gob.ar/los-beneficios-de-hacer-actividad-fisica-regularmente/


El Ministerio de Salud de la Provincia de Neuquén, si tenes Obesidad Grado II o III, recomienda que te vacunes contra COVID-19 lo antes posible.


CONSTRUYENDO UN ENTORNO LABORAL SALUDABLE

Estar sano es más que simplemente no estar enfermo, es experimentar un bienestar personal y relacional en los diversos ámbitos de nuestra vida. Como gran parte de nuestra vida transcurre en el trabajo, te proponemos crear un entorno que no solo no te enferme, sino que te ayude a sentirte mejor.

Un lugar de trabajo saludable es un ámbito de trabajo o de estudio que promueve el bienestar familiar y social de los trabajadores y usuarios, a través de la protección de riesgos físicos, ambientales y psicológicos, estimulando su autoestima y el control de su propia salud y del ambiente.


¿Cómo lograr un entorno laboral saludable?:

• El Teniendo un ambiente libre de humo de tabaco.

• El Realizando acciones de comunicación para la promoción de la salud de acuerdo a la problemática y necesidades de sus trabajadores.

• El Promoviendo la actividad física de sus trabajadores.

• El Asegurando que los refrigerios, comedores, buffets y kioscos del establecimiento cuenten con una oferta de alimentos saludables.

• El Asegurando que todos los trabajadores tengan libre acceso a agua segura.


EL TRABAJO EN TIEMPOS DE PANDEMIA

La emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19 cambio la realidad laboral, el aislamiento, la presencia del virus, el temor al contagio, la incertidumbre y crisis económicas son algunos de los factores que están ocasionando diversos trastornos en el trabajo y la vida en general.

El punto de partida para crear un entorno laboral saludable es conocer cuál es el estado del entorno a través de la percepción de todos, tanto trabajadores como directivos, así como las sugerencias que estos tengan para mejorar el entorno.

Para potenciar un entorno laboral saludable en tiempos de pandemia hay que tener en cuenta primero cómo es el ambiente físico de trabajo, un trabajador siempre hará mejor su papel si desarrolla su actividad en un lugar que esté bien ventilado e iluminado. Y, además, durante la COVID-19, es conveniente contar con un espacio con suficiente distancia social.

Pero no solo hay que tener en cuenta la salud física, sino que también hay que tener presente el ambiente psicosocial del trabajo. En ese sentido, hay que incluir las actitudes, creencias y prácticas de las personas en su lugar de trabajo, ya que eso es también lo que genera un ambiente positivo a nivel laboral.


¿Qué hacer durante el teletrabajo?

La situación sanitaria actual ha abierto un nuevo escenario que hasta antes muchos no imaginaban: la posibilidad de que los trabajadores puedan desempeñar su labor también en casa. Contrariamente a lo que muchos imaginan, teletrabajar no solo consiste en disponer de un ordenador, el teletrabajo también exige hábitos saludables para que la experiencia de trabajar en casa sea fructífera y productiva para ambas partes.

Trabajar desde casa no es sinónimo de descontrol, sino que debe asociarse a una rutina, en casa es aconsejable seguir manteniendo el mismo horario de trabajo.

Disponer de un lugar agradable para teletrabajar es también un plus. Aquí es el propio trabajador el que tendrá que establecer límites, no es lo mismo trabajar en la cocina que hacerlo en un escritorio. Conviene buscar una habitación específica en la que el trabajador pueda disponer de una mesa y una silla apropiada, además de todas las cosas que se necesiten para hacer su trabajo.

Por último, es aconsejable incorporar los hábitos laborales y el horario a la nueva rutina. Todo esto será lo que conseguirá que se trabaje en un entorno lo más saludable posible.


CONSEJOS PARA UN OTOÑO SALUDABLE

Estamos en otoño, se nota en el clima, en las horas de luz, en las hojas secas que caen de los árboles. Para muchos la época más linda del año, una época para aprovechar a cuidarse y a adquirir nuevos hábitos de vida saludables. Hoy vamos a hablar precisamente de esto, de algunos hábitos para sacarle el mayor partido posible a este otoño 2021.


COME SALUDABLE

Dejamos atrás las largas y calurosas tardes de verano en las que pasábamos mucho tiempo fuera de casa. Al igual que todos los años, las tardes se van acortando y la temperatura baja poco a poco, comienza la época de resfríos, enfriamientos y cansancio. En tiempos de Coronavirus, el organismo tiene que estar fuerte, una alimentación rica en vitaminas y minerales hará que lo afrontemos de la mejor manera.

Una dieta saludable es una excelente aliada para preparar a nuestro organismo para la llegada del invierno. Las frutas son parte fundamental de la alimentación preventiva de otoño, pues aportan a nuestro organismo las vitaminas esenciales, especialmente las cítricas como naranja, limón, pomelo o kiwi, que son ricas fuentes de vitamina C.

En otoño también hay que aprovechar las verduras y hortalizas, podemos encontrar calabaza, tomates, berenjenas, coliflor, puerro, cebollas, lechuga y zanahorias. Un buen complemento a la dieta son los yogures, quesos frescos y todo tipo de derivados lácteos que además de ser ricos en calcio aportan proteínas de gran valor para la reconstrucción celular.

Las carnes blancas son fundamentales en esta estación del año, también es ideal incluir cereales y legumbres en guisos con carne o pollo alternados con una buena ración de verduras, ensaladas y frutas.

Los frutos secos son muy recomendados por su aporte de nutrientes esenciales y fibra, siempre en pequeñas cantidades, en esta época encontramos almendras, nueces, entre otras.


HACE ACTIVADA FISICA

No podemos olvidar que un estilo de vida saludable no depende únicamente de la alimentación, sino que debe ir siempre acompañado de ejercicio físico. Un dato que es necesario recordar es que el sedentarismo es uno de los principales males que aquejan a las sociedades modernas.

Llevar una vida activa ayuda a prevenir la obesidad y las enfermedades derivadas del exceso de peso como la diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares, etc. La práctica de ejercicios de tipo aeróbico, caminar, nadar, correr, andar en bicicleta, mejora nuestra salud y nuestro ánimo.

En otoño, los árboles mudan sus hojas y la naturaleza nos regala un precioso espectáculo de vivos colores, aprovecha para salir y disfrutar de actividades al aire libre, siempre con responsabilidad social en tiempos de Covid-19.


DESCANSA Y DORMIR BIEN

Hay quienes sufren los cambios de temperatura y de luz solar que trae la nueva estación, ocurre la llamada astenia otoñal. Un trastorno leve y de corta duración, unos pocos días o semanas donde nos vamos adaptando al cambio de estación. Las principales características de este fenómeno son, sensación generalizada de cansancio, fatiga, debilidad física y psíquica, tiene una principal incidencia entre las personas de 20 a 50 años.

Lo más importante es escuchar al cuerpo, si te sentís cansado dormí de forma adecuada, respetando tus patrones de sueño, manteniendo un horario y un ambiente propicio. Aprovecha bien los días en los que no se trabaja y si tenes la posibilidad de hacer una siesta, es recomendable, pero siempre corta (no más de veinte o treinta minutos).

Disfruta de esta época del año, es una buena excusa para mejorar tu dormir, tu alimentación y sumar actividad física.


MUCHO MAS QUE PESO Y GRASA

Categoría: Coronavirus , Destacados

En Argentina, según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (4° ENFR -2018), el 36,3 % de los argentinos mayores de 18 años presenta obesidad.

El pasado mes de septiembre, el Ministerio de Salud de Argentina incluyó en el Boletín Oficial a la obesidad como factor de riesgo en relación al coronavirus. Esto se sustenta en que la evidencia científica internacional ha demostrado que es un factor asociado a que los pacientes Covid-positivos tengan mayor riesgo de sufrir evolución desfavorable.

Paralelamente, la obesidad es un factor de riesgo para otras enfermedades, del tipo crónicas no transmisibles, como las cardiovasculares (principalmente cardiopatía y accidente cerebrovascular), diabetes mellitus y algunos tipos de cáncer, patologías que desde el inicio de la pandemia se sabe que son factores asociados a mayor gravedad en la infección por Sars-CoV-2.

La sindemia se define como la colisión de dos o más pandemias, en la actualidad hablamos de la Sindemia de la Obesidad y Covid-19. La cuarentena por coronavirus impacta en la accesibilidad de alimentos, dando por consecuencia el aumento de la oferta de productos con menor nivel nutricional. También favorece el sedentarismo, lo que, combinado, con la ingesta de alimentos de baja calidad nutricional agrava más aún la pandemia de la obesidad.

¿Qué hacemos? Frente a un escenario tan complejo no podemos esperar soluciones simplistas como dietas milagrosas, productos mágicos o fármacos sagrados.  En este contexto de pandemia, tenemos dos desafíos, por un lado, debemos evitar el abuso de televisión y celular, por otro lado, es importante disminuir la ingesta de calorías vacías, y alimentos ultra-procesados.


SI TENGO UNOS KILOS DE MAS ¿COMO PUEDO CONTROLARLO?

Hace ejercicio y lleva una dieta equilibrada. Todos los días hace 30 minutos de actividad física, incorpora 5 frutas y/o verduras, cereales integrales y lácteos descremados, legumbres (de 3-5 raciones a la semana) y carnes magras.

Tene en cuenta el tipo de cocción y mantene los horarios de comida. Es mejor cocinar los alimentos de forma saludable, evitando las frituras. No dejes de hacer el desayuno, almuerzo, merienda y cena, entre medio come una colación, incorpora frutas.

Bebe agua. Debes tomar diariamente, al menos 8 vasos de agua.

Dormí bien. Además de una dieta adecuada y ejercicio, es fundamental descansar, dormir entre 7 y 8 horas al día.

En caso de obesidad severa, se recomienda que el paciente se acerque a un equipo interdisciplinario en búsqueda de asesoramiento para comenzar tratamiento. El plan de acción debe ser integral, personalizado e interdisciplinario.

Siempre es importante tener presente que el tratamiento se debe adecuar a los hábitos, gustos, costumbres y alcance socioeconómico de la persona. La alimentación y la actividad física son irremplazables para lograr los objetivos.

Para poder resolver el problema de la obesidad, es necesario entender que lo que se debe perseguir es un cambio de estilo de vida, de hábitos, y no solo el descenso de peso evidenciado en la balanza.


COMO DORMIR BIEN EN CUARENTENA

Categoría: Coronavirus

Estar en casa no necesariamente es garantía de descanso. Durante la cuarentena, podemos atravesar alteraciones en nuestra rutina, actividades y horarios de cada día, lo que puede repercutir en la cantidad y la calidad de nuestro sueño. Personas que nunca han tenido problemas para dormir pueden tener sueño interrumpido, dificultades para conciliar o mantener el sueño, exceso en las horas de sueño o cambios en su ciclo normal sueño – vigilia (muy común en adolescentes).  

Según la Sociedad Mundial de Medicina del Sueño, el sueño es una parte esencial de la salud, ayuda a vivir mejor, previene enfermedades, aumenta los años y la calidad de vida. El sueño juega un rol importante en el adecuado funcionamiento del sistema inmune, el metabolismo, la memoria, el aprendizaje y otras funciones vitales.

Es importante entender que los problemas para dormir en este contexto que nos toca atravesar son reacciones esperables y no se debe caer en el error de patologizarlos. La ansiedad por la presencia del COVID-19, la falta de exposición solar, la mala alimentación, la alta exposición a las pantallas y la ausencia de nuestras rutinas regulares genera que nuestro reloj biológico confunda los momentos del día alterándose nuestro ciclo habitual.

Antes de recurrir a cualquier tipo de tratamiento farmacológico se deben tratar de modificar aquellos factores que pueden estar afectando la calidad de nuestra forma de dormir, y si estos cambios no funcionan se debe recurrir al especialista de manera de evaluar si es necesario comenzar con un tratamiento más específico. 


RECOMENDACIONES PARA UN ADECUADO SUEÑO


Establecé un horario regular para acostarte y despertarte: nuestro organismo funciona a un ritmo, dentro de un ciclo. Es importante mantener ese ciclo constante para que nuestro cuerpo y nuestra mente se adapten y puedan anticiparse tanto al momento de dormir como de despertar, sobre todo en esta época de confusión de fechas y horarios y en caso de niños y niñas que estén teniendo dificultades para dormir.

Ojo con la siesta: una breve siesta ocasional puede ser saludable, pero no debe durar más de 45 minutos. Las siestas de aproximadamente 15 a 20 minutos están bien, pueden reducir la fatiga, impulsar la creatividad, aumentar el estado de alerta, impulsar el rendimiento cognitivo y mejorar el estado de ánimo. Se deben realizar en horas tempranas de la tarde de manera de no afectar el ciclo de sueño de la noche. Es muy común en este contexto de cuarentena que debido a la falta de actividades, las personas presenten varias siestas cortas durante el día, lo que afecta el buen descanso nocturno.

No fumar ni tomar alcohol: es un mito que un trago te ayuda a dormir mejor. En cambio, te atrapa en las etapas más livianas del sueño y reduce la calidad de tu descanso nocturno. Se recomienda que pasen 4 horas entre la ingesta de alcohol y la hora de dormir. El aumento de la ansiedad que estamos viviendo puede generar que las personas consuman alcohol u otras drogas en forma desmedida. En estos casos es importante realizar consulta al especialista, de manera de buscar otras formas de hacerle frente a la ansiedad.

Evitá la cafeína seis horas antes de acostarte: la cafeína está en más alimentos que el café, por lo que debes evitar tomar té, chocolate, mate y gaseosas.

Evitá comer ciertos alimentos: evitá los alimentos picantes o azucarados cuatro horas antes de acostarte, ya que pueden causar acidez estomacal u otros problemas digestivos, lo que afecta tu capacidad de quedarte dormido. En cuanto al azúcar, está relacionado con un sueño inquieto y perturbado, se recomienda comer un puñado de nueces, algunas cerezas (que son ricas en melatonina, la hormona natural del sueño), una banana (que contiene relajantes musculares de potasio y magnesio) e infusiones como la manzanilla, la melisa y la menta. La mayor parte de las personas que se encuentran de cuarentena obligatoria están presentando desajustes en la cantidad y calidad de la comida que consumen. Una alimentación saludable ayuda al adecuado funcionamiento de nuestro cuerpo y mente favoreciendo no solo el descanso nocturno, sino también todas nuestras actividades.

Hacé ejercicio regularmente, pero no justo antes de acostarte: las personas que hacen ejercicios vigorosos durante el día muestran que tienen casi el doble de probabilidades de tener un sueño de alta calidad en comparación con los que no hacen ejercicio. En cambio, el realizar actividad física moderada justo antes de acostarse calienta tu temperatura central, enviándole señales al cuerpo de que es hora de estar despierto. Hacer algo de yoga, Tai chi o estiramientos ligeros antes de acostarnos podría ayudar con la relajación. En esta época de encierro es importante agregar a nuestras rutinas momentos para la actividad física. Aprovechar los horarios de salidas recreativas para caminar o andar en bicicleta.

Mejorá tu ambiente de sueño: (esta es la recomendación más importante)

Mantené tu habitación bien ventilada y elegí una temperatura cómoda para dormir, los estudios indican que la temperatura óptima es entre 15 y 20 grados centígrados.

Ponete ropa para dormir cómoda y fresca.

Bloqueá todos los ruidos que te distraigan (incluyendo las notificaciones del celular).

Eliminá cualquier luz, incluso la luz del teléfono que se está cargando, mejor aún, cargalo  fuera de tu habitación.

Reservá tu cama para descansar. Utilizar la cama para comer, trabajar, jugar con tus hijxs o mirar televisión, así como el uso de notebooks, videojuegos, celulares u otras pantallas en la cama, no le enseña a tu cerebro a ver la habitación como un lugar para dormir.

En esta cuarentena, si tenés problemas para dormir, leé bien estas recomendaciones y tratá de aplicarlas. Si no podés hacer todas, elegí algunas para empezar y andá sumando más de a poco para generar una rutina sana de sueño. Si continuás con dificultades, no te automediques ni aceptes fármacos que otras personas estén utilizando para el insomnio, consultá al especialista para que pueda indicarte un tratamiento acorde a lo que a vos te está pasando. En nuestra provincia existen líneas telefónicas para que te comuniques si estás teniendo dificultades para atravesar la ansiedad y malestar que genera la pandemia. ¡No dudes en llamar!

GUARDIA DE OPERADORES TELEFÓNICOS EN SALUD MENTAL 2995358165/2995358191


Autor: Dir. de Salud Mental y Adicciones Minist. de Salud de la Prov. del Neuquén


PONELE SABOR A LA CUARENTENA

Categoría: Coronavirus , Destacados

El próximo 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión Arterial. Pasarse con la sal puede producir problemas de hipertensión y aumenta las probabilidades de sufrir enfermedades del corazón y accidentes cerebrales.

La prevalencia de la hipertensión en Neuquén es del 39,2%, según datos de la 4ta Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) realizada en 2018 por el Ministerio de Salud de la Nación. Es importante recordar que es fundamental reducir la ingesta diaria de sal, principal factor de riesgo de esta enfermedad. En Argentina, el consumo diario de sal es en promedio de 11 grs. por persona, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo máximo de 5 gramos por día.

La sal y el gusto parecen ir siempre de la mano. Cuando una comida no está rica, inmediatamente nos viene a la mente agarrar el salero. El problema, como todos sabemos, es que si bien la sal es un potenciador de sabor, su abuso conlleva una serie de peligros para nuestra salud.

Si bien el sodio en su justa medida es necesario para nuestro organismo, el exceso no nos hace bien. Para la Organización Mundial de la Salud reducir el consumo diario de sodio –hasta 2 g/día como máximo– es una prioridad.

El salero no es nuestro único enemigo. Aunque no lo creamos, el 75% de la sal que consumimos está en los alimentos industrializados, es el principal problema con el que nos encontramos. Cuando preparamos a la plancha un bife, podemos controlar qué cantidad de sal echarle, pero cuando comemos un alimento industrializado, la sal viene determinada por el fabricante. Productos como fiambres, embutidos, panificados industriales y enlatados son los que deberíamos evitar.

Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar significativamente a prevenir niveles altos de presión arterial. Desde la alimentación, las recomendaciones fundamentales son: comer frutas, vegetales, granos enteros y lácteos bajos en grasas; disminuir el consumo de grasas; y reducir la ingesta de sal en la alimentación, quitando el salero de la mesa, cocinando con menos sal y reduciendo el consumo de alimentos procesados. No nos olvidemos que a esto le tenemos que sumar la actividad física y el no fumar.

Esta cuarentena está cambiando nuestros hábitos, muchos estamos volviendo a la cocina. Cocinar es una terapia perfecta para sobrellevar el aislamiento. La cocina es una forma de nutrirnos y dar placer al paladar, una terapia excelente, más en estos momentos de ansiedad e incertidumbre. Tenemos más tiempo y ahora podemos dedicarlo a una actividad a la que habitualmente no podemos. Además al estar, en muchos casos, toda la familia en casa, incluidos los niños, no queda otra que hacerlo, todos cocinamos.

Si tenés hipertensión, o querés prevenirla, el utilizar especias, condimentos y hierbas aromáticas, en remplazo de la sal, es la clave para la cocina de cuarentena: permiten realzar los sabores de los alimentos, existe una gran variedad, son ideales en un contexto en el que se busca que la población mejore su alimentación, disminuyendo la ingesta de sodio.

En esta cuarentena, empecemos a usar especias, condimentos y aromáticas al cocinar, reconozcamos los sabores e intensidades que pueden aportar. Debemos aprender a sazonar nuestras comidas para que tengan un sabor espectacular.

Para poder lograr este objetivo de cuarentena, el primer paso es hacerte una colección de ellas, quizá tenes la idea de que necesitas tener a la mano una gran variedad. Te vas a ir dando cuenta de que en realidad no necesitas tanto, lo mejor es comenzar con unas cuantas, las básicas, las que más te gustan.

Existen una gran variedad de especias y condimentos, al igual que hierbas aromáticas. Entre las más comunes destacan el romero, tomillo, orégano, salvia, cedrón, estragón, ciboullete, albahaca, variedades de menta, ajo, pimienta, pimentón, provenzal, entre otras. También si queres innovar en tu cocina podés usar:

Anís, que ofrece un sabor dulce a los alimentos.

Cardamomo, de aroma intenso y cálido tiene notas picantes y dulces.

Canela, se trata de una corteza fragante de sabor dulce, amaderado y afrutado.

Clavo de olor, proporciona un sabor dulce y picante.

Comino, ofrece un sabor cálido.

Curry, es una mezcla de especias, usualmente incluye cilantro, comino, cúrcuma, jengibre, mostaza, canela, clavo, cardamomo y pimienta negra.

Jengibre, de sabor dulce y picante.

Nuez moscada, de sabor cálido, picante y dulce.

Cúrcuma, de sabor cálido y terroso.

En esta cuarentena, con la comida casera y los condimentos, especias y hierbas, agasájate y agasaja a los tuyos, cuidando la salud.


CELIAQUIA EN ÉPOCA DE CORONAVIRUS

Categoría: Coronavirus

La Ley 26.947 del año 2014 establece en Argentina el 5 de mayo como Día de la Enfermedad Celíaca, en adhesión al día internacional, con el fin de concientizar a la comunidad sobre esta enfermedad y promover la búsqueda de soluciones.

La Enfermedad Celíaca es la intolerancia total y permanente a las proteínas contenidas en el gluten de los cereales trigo, avena, cebada y centeno (TACC). Cuando una persona celíaca consume algún alimento con gluten, su intestino se daña y se vuelve incapaz de absorber nutrientes necesarios para mantener saludable al organismo. En la actualidad, es considerada la enfermedad intestinal crónica más frecuente, se estima que en el país cada 100 personas hay 1 celíaco.

Los síntomas más frecuentes son diarrea crónica, anemia, pérdida de peso, disminución del apetito, distensión y/o dolor abdominal, debilidad o decaimiento, menopausia precoz o abortos reiterados, y osteoporosis. Si crees que podés ser celíaco, consultá en un Centro de Salud ya que el diagnóstico temprano evita complicaciones.

Las características propias de la enfermedad condicionan la calidad de vida de las personas afectadas y de sus familias. Una vez diagnosticada, su tratamiento consiste únicamente en una dieta estricta de Alimentos Libres de Gluten (ALG), que deberá mantenerse de por vida.

CELIAQUIA Y CUARENTENA

Argentina entera está en cuarentena y en este contexto, el desafío para las personas celiacas es conseguir alimentos libres de gluten y priorizar los cuidados al momento de cocinar para evitar la contaminación cruzada.

Una de las grandes complicaciones que se presenta para los celíacos hoy, es la disponibilidad de productos y acceder a los lugares donde los venden, ya que, en muchas oportunidades, deben alejarse demasiado de sus hogares para conseguirlos. Con el agravante histórico que los productos con el logo oficial “Sin TACC”, siempre tuvieron un precio más elevado que el de alimentos comunes y corrientes. Cabe recordar que la alimentación libre de gluten no es una elección en el caso de los celíacos, ya que se trata de una condición de por vida.

Por esta razón, es fundamental asegurar en los sistemas de comercialización el abastecimiento de productos específicos para los celíacos, recordando que las personas celíacas deben basar su alimentación en productos frescos como frutas, verduras, carnes, pescados, lácteos, legumbres o huevos libres de gluten por naturaleza, además de tener que consumir productos específicos, en el rubro de cereales y derivados.

GIAPaCeN (Grupo Interdisciplinario de Atención Paciente Celiaco Neuquén), en este contexto, recomienda que las personas celíacas se adhieran de manera rigurosa y estricta a la dieta sin gluten saludable, priorizando los cuidados al momento de hacer las compras y evitando la contaminación cruzada. Las sugerencias principales:

Los infaltables de la alacena, para que no te falte nada cuando vas a cocinar, te sugerimos que tengas:

Harina de arroz, almidón de maíz, almidón de mandioca, harina de trigo sarraceno, harina de lentejas, harina de sorgo.

Arroz, mijo, quinoa, lentejas y diferentes variedades de porotos.

Semillas de girasol, lino, chía, sésamo.

Frutos secos: almendras, nueces, maní con cascara.

Condimentos aromáticos frescos o envasados.

Rebozador casero: mezclar partes iguales de polenta, harina de arroz y galletitas de arroz ralladas. También le podés agregar semillas trituradas para incorporar fibra.

Incorporá todos los días frutas y verduras. Recordá que TODAS las frutas y verduras frescas no contienen TACC! Aprovechá las de estación, están cargadas de vitaminas, minerales y fibras.

Pueden estar en el desayuno y/o merienda, almuerzo y cena, entre comidas o como postre. En licuados con agua y/o leche, jugos exprimidos naturales sin agregado de azúcar, Aguas saborizadas naturales combinando frutas y aromáticas, en preparaciones dulces como budines y tortas, en ensaladas de muchos colores, Verduras cocidas en rellenos de otras verduras, en tartas con masas aptas, en budines o soufles, en salteados, en guisos y sopas, puré, etc.

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MODO HOME OFFICE

Categoría: Coronavirus , Destacados

Este 1° de mayo, literalmente, lo pasamos en casa. Para muchos, trabajar en modalidad “home office” es una experiencia totalmente novedosa, nunca se ha trabajado tan masivamente de esta manera antes del aislamiento social y preventivo.

Esta nueva dinámica laboral exige modificar conductas y adoptar nuevos hábitos para poder cumplir las diversas tareas con eficiencia y productividad, sin que esto afecte el bienestar físico y mental del trabajador/a.

En general, los hogares no están preparados debidamente para llevar adelante una rutina laboral de 8 horas. A falta de un lugar destinado a esto, pueden convertir a la cocina o la habitación y, en algunos casos hasta la cama, en una oficina improvisada.

Trabajar en casa puede ser muy ameno y productivo, si sabés organizarte, para ello te dejamos un par de consejos para lograrlo.

Despertá a la misma hora. ¡No son vacaciones! Levantate al mismo horario de siempre.

Como si fueras al trabajo. Bañate, cambiate y desayuná.

Mantenete en contacto. Relacionate con tu entorno laboral más que nunca, las nuevas tecnologías lo permiten.

Definí un área de trabajo. Elige un lugar iluminado y tranquilo, respetalo como si estuvieras en la oficina.

Disfrutá de snacks saludables. Una de las ventajas de hacer home office es que podés preparar snacks ricos y saludables, manzanas, naranjas, frutas secas, o un pan tostado con la mermelada que te gusta.

Hace un descanso obligatorio. Durante todo el home office es importante tomar como mínimo 2 pausas de 15 minutos, despeja la mente.

Respetá tu tiempo de comida. Aprovechá que estás en casa, date tiempo para disfrutar y convivir con tu familia.

Tu postura es importante. Una mala postura, producto de una posición incorrecta de la espalda o el cuello para trabajar, pueden provocar problemas y dolores a corto y largo plazo. Para prevenir esto, utilizá sillas con respaldo sobre todo en la zona lumbar, así preservas la curvatura natural de la espalda. También es importante poner la computadora a la altura de la vista para evitar una mala posición del cuello.

Enlaces grupales. Realizá como mínimo dos enlaces grupales a la semana para estar al tanto de tu equipo y colaboradores. Skype y zoom son grandes opciones, usalas, así harás más llevadero el home office.

Apagá tu compu. Al terminar tu jornada laboral, apagá tu computadora y dejá tu lista de pendientes para iniciar al día siguiente.

Conviví con tu familia. Date el tiempo necesario para con los tuyos: cená, jugá, leé, mirá series de televisión o ponete a hacer ejercicio, te va a ayudar a despejar tu mente.

El home office es la alternativa que tenemos para continuar con nuestros trabajos, seguí estas recomendaciones y disfrutá de sus ventajas.


HÁBITOS PARA FORTALECER EL SISTEMA INMUNE

Un sistema inmune sano y fuerte es capaz de luchar contra todo tipo de agente perjudicial, es el mecanismo de defensa natural que tiene el cuerpo para combatir los agentes infecciosos, como puede ser el caso de las bacterias y de los virus.

En tiempos de circulación COVID-19, comúnmente conocido como coronavirus, es muy importante no debilitar nuestras defensas naturales. Los motivos más comunes por los que bajan, son la mala alimentación, el estrés, la falta de ejercicio y el mal descanso.

Todavía no hay tratamientos específicos ni vacunas para el coronavirus, pero podemos subir nuestras defensas generales y fortalecer nuestro sistema inmune para que, llegado el caso, el efecto que tenga en nosotros sea el mínimo y, de paso, no nos enfermemos de otras patologías, evitando así también ir al hospital.

Esta cuarentena es el momento perfecto para iniciar o continuar con hábitos saludables que refuercen nuestro sistema inmunológico. Por eso te aconsejamos #Quedatencasa y trata de:

LLEVAR UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE. En casa no tenemos que estar todo el día comiendo ya que esto, además de deprimir el sistema inmune, incrementa otras enfermedades como es el caso de las crónicas (obesidad, diabetes, hipertensión).

Hay que evitar los alimentos ultraprocesados, altos en azúcares, como snacks, golosinas. Lo que es “empaquetado” debilita mucho el sistema inmune. Aprovecha a comer alimentos de todos los grupos, principalmente frutas y verduras, cereales y legumbres.

Para estar saludables,  comer a diario frutas y verduras es un poderoso aliado ya que tienen antioxidantes (fitonutrientes), fibra, vitamina C, ácidos orgánicos, ácido fólico, vitaminas del complejo B y sales minerales (potasio, magnesio, calcio, fósforo). Debemos consumir frutas y verduras de todos los colores, todos los días. Cada color contiene diferentes nutrientes que ayudan a mejorar el sistema inmunológico.

Los fitonutrientes que fortalecen las defensas son el beta-caroteno, alfa-caroteno, entre otros. Los alimentos que los contienen son los de color amarillo/naranja: limón, calabaza, pimentón amarillo, naranja, melón, zanahoria, durazno, manzana, maíz, papa, pera, tomate, mandarina.

Es importante tener en cuenta que las plantas cultivadas de manera orgánica tienen mayor cantidad de vitaminas y fitonutrientes, son de mejor calidad. Esto es así porque las plantas producen esas sustancias como un mecanismo de defensa contra plagas y enfermedades, así que cuando los cultivos son rociados con químicos, ya no tienen necesidad de producir fitonutrientes para defenderse y, por lo tanto, son menos nutritivas.

También es importante destacar el consumo de lácteos, son ricos en lactobacilos y bifidobacterias, mejoran la inmunidad contra las infecciones. El yogur contiene bacterias que estimulan el sistema inmune y aumentan la producción de células de defensa, como los anticuerpos y las citoquinas.

Si el yogur es con probióticos, es mejor. Los probióticos son bacterias buenas que, administradas en cantidad suficiente, generan un beneficio en la salud, se relacionan con una mejor respuesta del sistema inmune. Sin embargo, no todos los yogures aportan prebióticos, únicamente los que, luego del proceso de pasteurización, son adicionados con cepas probióticas, como, por ejemplo, el Lactobacillus Cassei, Lacctobacillus Rhamnosus, Bifidobacterium Lactis, esto siempre está declarado en el rótulo del producto.

Si hablamos de una alimentación completa, no nos podemos olvidar de incorporar los lípidos saludables. El pescado tiene ácidos grasos Omega-3 y los frutos secos, vitamina E (vit. liposoluble), nutrientes indispensables para reforzar las defensas.

Entre las vitaminas más relacionadas con el sistema inmune destaca la vitamina A, que está presente en las carnes, huevos y lácteos, su pro-vitamina, los carotenos, se encuentra principalmente en vegetales de color amarillo/naranja. También es importante la vitamina C, está en los cítricos, pimientos, tomates o coles, entre otros. Las vitaminas del grupo B se encuentran en cereales integrales, legumbres, carnes, huevos, lácteos, frutas y verduras. La vitamina D, que se sintetiza a través de la piel por medio de la exposición solar, también la encontramos en huevos, lácteos y pescado.

Con respecto a los minerales es importante, el hierro que está en la carne, verduras verdes oscuro y legumbres; mientras que el zinc y el selenio en los mariscos, pescados, huevos, cereales integrales, frutos secos y una alimentación variada.

Es muy importante estar hidratados, debemos tomar 8 vasos de agua al día. El agua es esencial para todas las funciones del cuerpo, incluyendo el sistema inmunológico.


EVITAR EL ESTRÉS. En esta cuarentena podemos estresarnos, generando en nuestro organismo un exceso de cortisol, lo que provoca una disminución de las defensas, por lo que te sugerimos:

– Activar el sistema inmune, mantente activo en casa a través de ejercicios, de resistencia y fuerza o actividades aeróbicas, baila, es una oportunidad para movernos.

– Dormir las horas necesarias, una de las claves fundamentales para fortalecer nuestras defensas, el organismo se regenera con el descanso.

– Mantener un horario, hace falta tener ciertas rutinas, mantener horarios y tener un plan.

– Buscar actividades de disfrute al máximo,no olvidemos el humor, que sube exponencialmente las defensas, busca cualquier oportunidad para reírte, amigos, chistes, películas…

– Mantener la mente activa,a muchos nos toca trabajar desde casa, el mantener una rutina organizada de trabajo, tal y como lo hacemos normalmente y vestirnos de manera adecuada, aunque no vayamos a salir de nuestro domicilio, nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo, así como a mantener la mente activa y enfocada.

– Mantener el contacto con seres queridos al máximo,utilizá todos los medios, teléfono, whatsapp, redes sociales…….

– Evitar el exceso de información negativa, no estar todo el día pendiente de las noticias, valorar las situaciones positivas.

EVITAR EL TABACO Y ALCOHOL, está demostrado que altera el funcionamiento de las células inmunológicas.

SUMAR HÁBITOS DE HIGIENE, lavarse las manos continuamente, desinfectar las superficies y ventilar los ambientes evitan los contagios, ayuda a tu sistema inmune.

CUMPLIR EL ESQUEMA DE VACUNACIÓN obligatorio y estar atento a vacunas que son necesarias en determinadas situaciones.

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De seguro, ninguno de nosotros hubiera elegido esta situación, pero es lo que nos toca vivir, cómo lo hacemos depende de cada uno de nosotros. Aprovechá estos días para ver las oportunidades, es una posibilidad de aprender.