¿DEJAR DE FUMAR ENGORDA?

Ganar peso es una de las preocupaciones más comunes entre las personas que quieren dejar de fumar. Es uno de los efectos secundarios más frecuentes, el 85% de los fumadores que lo dejan, suben de peso. Sin embargo, no se engorda tanto y estos kilos son perfectamente controlables.


¿POR QUE SE ENGORDA AL DEJAR EL CIGARRILLO?

La nicotina provoca alteraciones claras a nivel del metabolismo, lo acelera y aumenta la cantidad de calorías que el cuerpo necesita estando en reposo, ya que las utiliza para eliminar las toxinas derivadas del tabaco. Además, los cigarrillos reducen el apetito y muchos fumadores sacian episodios de hambre fumando.

Esto sumado a que, dejar de fumar algunos sentidos como el gusto y el olfato, que anteriormente estaban atrofiados por el tabaquismo, se reactivan haciendo que aumente el deseo de comer, provocan que se pueda aumentar de peso fácilmente.

Otro de los factores que más influye a la hora de ganar peso cuando se deja de fumar, es la ansiedad. El síndrome de abstinencia es un síntoma común entre las personas que dejan de fumar y no es más que una respuesta química del cuerpo al faltarle la nicotina. Esta falta se expresa en forma de ansiedad cuando varias hormonas se disparan, entre ellas la grelina, hormona responsable del hambre. En definitiva, la ansiedad por la falta de nicotina se traduce en gran parte en hambre.


TABAQUISMO Y DIETA

Fumar daña seriamente la flora intestinal. La nicotina reduce su diversidad y el volumen de las colonias de microorganismos. Esta flora no se recupera rápido, sino que es necesaria una alimentación adecuada y equilibrada para volver a su punto óptimo.

La falta de nicotina aumenta, además, la necesidad de picar entre comidas para combatir la ansiedad. Por lo general se tiende a consumir productos con un alto nivel de hidratos de carbono de rápida absorción y con más grasa, en lugar de cosas más sanas. Por eso es tan importante adoptar hábitos saludables mientras se deja de fumar, te dejamos algunos consejos:

• Mejora tus hábitos alimenticios y evita pasar mucha hambre. Cuanta más hambre se tenga, mayor es el riesgo de darse un atracón de productos poco saludables.

• Mejor consumí alimentos con fibra. Es mejor que consumamos pan, arroz y pasta integrales, ya que la fibra equilibra la flora intestinal y produce una mayor sensación de saciedad.

• Evita consumir calorías vacías como golosinas, jugos, gaseosas o snacks fritos, e intenta consumir proteína de calidad como legumbres, carnes magras.

• Aumenta la cantidad de fruta en tu dieta. Son una fuente natural de azúcares con un alto aporte de contenido en fibra.

• Toma lácteos descremados, principalmente yogurt, son un buen probiótico que puede acelerar la recuperación de la flora intestinal.

• Controla el consumo de alcohol, gaseosas y jugos. Bebe mucha agua, un mínimo de dos litros y medio al día, ayuda a dejar de fumar sin engordar.

• Baja la proporción de café, el motivo es que esta infusión es un estimulante de secreción de cortisol, hormona del estrés, y por lo tanto nos puede causar mayor ansiedad y necesidad de tabaco, que sustituiremos por comida para calmarla. Todas las bebidas con cafeína tienen el mismo efecto (energizantes, bebidas cola).

• No al chocolate, su efecto estimulante es similar al café y por tanto generador de ansiedad. Si lo comemos conseguiremos un doble efecto negativo: no calmaremos la ansiedad y engordaremos.

• Hace actividad física, es fundamental tanto para quemar calorías como para calmar la ansiedad. El ejercicio físico es un sustituto perfecto de los cigarrillos y ayuda a abandonar el hábito de fumar.

• Tene una buena rutina de descanso, dormir bien reduce el riesgo de aumentar de peso.

• Los chicles con nicotina sí, pero con prudencia, pueden ser eficaces en personas que fuman mucho, ya que tendrán más ansiedad y sensación de hambre. Pero no deben ser una sustitución a la nicotina fumada, sino un tratamiento paliativo y progresivamente descendente, que nos calme la sensación de hambre psicológica y nos ayude a desengancharnos de la nicotina.


UN INTESTINO SALUDABLE TE DA SALUD

El intestino es el centro de muchos procesos importantes del cuerpo que son esenciales para la salud. Realiza tareas vitales, pero para ello necesita la ayuda de sus pequeños habitantes, las bacterias. Hay billones de bacterias intestinales y se encuentran principalmente en el intestino grueso. Una característica especial del microbiota intestinal es su importancia para el sistema inmunitario.

Un microbiota intestinal sana (flora intestinal) constituye la base de nuestro bienestar general. La colonización del intestino con bacterias beneficiosas y otros microorganismos comienza al nacer. La colonización depende de si el parto se produce por vía vaginal o por cesárea, en un parto vaginal, los bebés entran en contacto con la flora vaginal de la madre, que tiene un impacto significativo en el microbioma del bebé. En cambio, con una cesárea se encuentran más microorganismos cutáneos y hospitalarios en los niños. Por ello, el riesgo de contraer enfermedades es significativamente mayor en los bebés por cesárea que en los nacidos durante un parto natural.

Tras el nacimiento del niño, el microbiota intestinal no está en absoluto «completa». Puede seguir madurando hasta varias semanas después del nacimiento. Con la toma de leche materna, se transfieren muchas bacterias de la madre al niño. La transferencia comienza ya con la piel, cuando el niño bebe del pecho y las bacterias del microbiota cutáneo pasan a su cuerpo. Por lo tanto, los niños alimentados con leche materna cuentan con las condiciones óptimas para el desarrollo de un microbiota intestinal saludable.



LA ESTRUCTURA DE LA FLORA INTESTINAL

El intestino de un adulto sano está colonizado por unos 100 billones de bacterias. Son muy importantes para nuestro organismo, ya que son responsables, entre otras cosas, de la producción de importantes vitaminas (por ejemplo, la vitamina K), hormonas, aminoácidos y ácidos grasos de cadena corta para suministrar energía a la mucosa intestinal.

Intestino delgado. Solo una pequeña parte de todo el microbiota intestinal se encuentra en el intestino delgado. El representante más conocido que se encuentra en esta sección del intestino es el Lactobacillus Acidophilus, mantiene el pH adecuado produciendo ácido láctico. Si el pH del intestino delgado se altera, puede producirse un brote de patógenos (¡hongos intestinales!). Las bacterias del ácido láctico son, por tanto, parte integrante de un sistema inmunitario – su desplazamiento (posible a través de una dieta muy salada) tiene graves consecuencias.

Intestino grueso. Las bacterias que se encuentran en el intestino grueso fermentan la fibra dietética produciendo importantes micronutrientes. Una bacteria probiótica destacada del microbiota localizado en el colon es Bifidobacterium Bifidum. Estudios científicos han demostrado el papel de este en la prevención del síndrome del intestino irritable y de la enfermedad inflamatoria intestinal, la estabilización de los niveles de colesterol, la mejora de los síntomas alérgicos, la mejora del aspecto de la piel, la mejora de la tolerancia al estrés, protección contra los radicales libres e incluso un posible papel en la prevención del cáncer de colon. Bifidobacterium Bifidum pertenece junto a otros importantes organismos probióticos que se encuentran en el colon a las denominadas «cepas bacterianas líderes» – esto significa que participan esencialmente en la formación saludable de un microbiota intestinal funcional.



¿QUE DESEQUILIBRA LA MICROBIOTA INTESTINAL?

Hay factores que pueden influir negativamente en la composición de la colonización bacteriana.

Nutrición y estilo de vida. Cada persona sigue una dieta y una rutina diaria individual, la ingesta diaria de alimentos tiene una influencia significativa en el microbiota intestinal. Los componentes de los alimentos, especialmente la fibra dietética, sirven como fuente de nutrientes y energía para los microorganismos.

Los estudios científicos han demostrado que existe una relación entre los hábitos alimenticios y la composición del microbiota intestinal. También se encontró que en el intestino de las personas con sobrepeso no solo predominan otros tipos de bacterias que en las de peso normal, sino que también viven menos especies. La sobreabundancia de nutrientes permite que algunos microorganismos proliferen muy rápidamente, lo que supone una desventaja para otras especies que luego son desplazadas.

La falta de ejercicio, una dieta hipercalórica, una alimentación desequilibrada y el estrés pueden ser responsables de un exceso de masa corporal, también la composición del microbiota intestinal juega un papel decisivo.

Los medicamentos. Los antibióticos inhiben el crecimiento de las bacterias o las destruyen. Cuando se combaten las infecciones bacterianas, suele ser necesaria la administración de antibióticos. Por desgracia, estos medicamentos no pueden determinar si un microorganismo es peligroso o no. Cuando los antibióticos entran en el intestino, también combaten algunas de las especies de bacterias beneficiosas que se encuentran allí de forma natural. Mientras que la mayoría de los tipos de bacterias se recuperan en pocas semanas tras finalizar el tratamiento farmacológico, algunas no vuelven a su estado original ni siquiera después de seis meses. Esta es una de las razones por las que los antibióticos deben utilizarse siempre con cuidado y nunca de forma indiscriminada.

¿Es el microbiota intestinal culpable del desarrollo de algunas enfermedades? Hoy en día, ya sabemos que el desequilibrio bacteriano de nuestro cuerpo es responsable de muchas dolencias cotidianas. Entre ellas se encuentran la hinchazón, la distensión abdominal, estreñimiento, flatulencia o la fatiga.



CONSEJOS PARA FORTALECER LA MICROBIOTA INTESTITAL

Una microbiota intestinal sana es importante para el bienestar general, a continuación, algunos consejos:

DIETA CORRECTA. Consumí alimentos ricos en fibra como lo son las frutas y verduras, evita los alimentos con alto contenido en azúcar o grasa. Tómate tu tiempo para comer, sentate y mastica bien. Las bebidas azucaradas también deben evitarse.

Al preparar tus comidas, busca métodos sanos como la cocción al vapor, hervido, plancha u horno. ¡Los alimentos fritos o demasiado calientes no son buenos para el intestino!

Usa productos integrales, ya que contienen más vitaminas y minerales que el pan, pasta o masas con hechos con harina blanca. Los productos integrales también brindan saciedad durante más tiempo y estimulan los músculos intestinales, lo que puede prevenir el estreñimiento. Además, ¡bebe siempre mucha agua!

PREBIOTICOS son las fibras dietéticas, presentes en los granos integrales, frutos secos, banana, hortalizas de hoja verde, cebolla, ajo, legumbres y alcaucil. Llegan sin digerir al intestino grueso y allí son descompuestas por las bacterias intestinales. De este modo, promueven el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, estos nutren a las bacterias del intestino y, por tanto, favorecen la correcta colonización intestinal.

PROBIOTICOS son microorganismos (bacterias) vivos que proporcionan beneficios para la salud cuando entran en el intestino en cantidades suficientes. Hay una gran variedad de bacterias probióticas específicas que producen efectos detectables y positivos en el intestino humano.   

En estudios científicos, los probióticos especialmente desarrollados y con relevancia médica, con cepas bacterianas seleccionadas, condujeron a la mejora de los síntomas del síndrome del intestino irritable, de la colitis ulcerosa o de enfermedades neurológicas y neurodegenerativas como la depresión o la enfermedad de Alzheimer.

Es importante destacar el consumo de lácteos, son ricos en lactobacilos y bifidobacterias, mejoran la inmunidad contra las infecciones. El yogur contiene bacterias que estimulan el sistema inmune y aumentan la producción de células de defensa, como los anticuerpos y las citoquinas.


Como conclusión el mantenimiento de un microbiota intestinal saludable es esencial para una buena digestión, se sabe que el intestino es un punto de partida para problemas de salud de todo tipo, como procesos inflamatorios crónicos, por su papel dominante en el sistema inmunitario humano y por su interconexión con todo el organismo.


EDULCORANTES ¿SÍ? O ¿NO?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una nueva directriz sobre los edulcorantes no azucarados, en la que desaconseja su uso para controlar el peso corporal o reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT).

La recomendación se basa en los resultados de una revisión sistemática de la evidencia disponible, que sugiere que el uso de edulcorantes no azucarados no confiere ningún beneficio a largo plazo en la reducción de la grasa corporal. Los resultados de la revisión también sugieren que puede haber posibles efectos indeseables de su uso a largo plazo, como un mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y mortalidad en adultos.

La recomendación se aplica a todas las personas, excepto a las que padecen diabetes preexistente, e incluye todos los edulcorantes no nutritivos sintéticos y naturales o modificados que no están clasificados como azúcares y se encuentran en alimentos y bebidas manufacturados, o que se venden solos para que los consumidores los añadan a alimentos y bebidas. No se aplica a los productos de higiene y cuidado personal que contienen edulcorantes no azucarados, como dentífricos, cremas para la piel y medicamentos.


HABLEMOS DEL SABOR DULCE

A casi todas las personas les gusta algo dulce, sin embargo, si se consume alimentos y bebidas con mucho azúcar añadido, las calorías vacías pueden acumularse, influyendo en el aumento de peso. También puede aumentar el riesgo de problemas de salud graves, como diabetes y enfermedades cardíacas.

Se puede intentar evitar el azúcar común utilizando edulcorantes menos procesados, como la miel, no obstante, estas también son unas formas de azúcar añadido y agregan calorías a la dieta.

Acá es cuando aparecen los llamados sustitutos del azúcar, también conocidos como edulcorantes artificiales. Tienen un sabor dulce como el azúcar, pero sin calorías. Entre los edulcorantes no calóricos se encuentran el acesulfamo-K, el aspartamo, el advantamo, los ciclamatos, el neotamo, la sacarina, la sucralosa, la estevia, extracto de estevia purificado y el Luo han guo.  También existen los alcoholes de azúcar, como el sorbitol y xilitol.


Usos de los sustitutos del azúcar. Muchos sustitutos del azúcar tienen un sabor más dulce que este, por lo tanto, se necesita muy poca cantidad para endulzar alimentos y bebidas. Estos se venden solos, en paquetes u otros envases, para agregarse a alimentos, infusiones o bebidas. Los sustitutos del azúcar se encuentran en diversos tipos de alimentos y bebidas reducidos en calorías, como gaseosas, golosinas y panificados.



Beneficios para la salud de los sustitutos del azúcar. El reemplazar el azúcar añadido por sustitutos del azúcar, reduce el riesgo de formación de caries dentarias.Además, no aumentan el nivel de glucosa en la sangre.

También pueden ayudar a controlar, a corto plazo, el peso, esto se debe a que estos suelen tener pocas o cero calorías. Sin embargo, las nuevas directrices de la OMS dicen que son contraproducentes a largo plazo, lo más importante es tener una alimentación saludable y hacer ejercicio.


Problemas de salud asociados a los sustitutos del azúcar. Algunas investigaciones sobre el uso diario y a largo plazo de edulcorantes artificiales sugieren que están relacionados con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular, enfermedad cardíaca y, en general, la muerte. Sin embargo, otras cosas que hacen las personas o la falta de hábitos saludables pueden ser la causa de un mayor riesgo.

Los alcoholes de azúcar, la estevia y el luo han guo pueden causar hinchazón, gases y diarrea. La cantidad de alcohol de azúcar que provoca estos síntomas varía de una persona a otra.

En general, lo más seguro es consumir pequeñas cantidades de sustitutos del azúcar y utilizarlos durante poco tiempo o solo de vez en cuando. Por lo tanto, intenta reducirlos si los usas varias veces al día.


PREGUNTAS MAS COMUNES SOBRE EDULCORATES ARTIFICIALES

¿Es cierto que los edulcorantes artificiales causan cáncer?

Aunque estudios iniciales en animales expresan preocupación debido a posibles vínculos al cáncer causados por alto consumo de algunos edulcorantes, hasta ahora ningún estudio ha revelado un vínculo entre el uso de estos edulcorantes y el cáncer en los humanos. De la misma forma, a pesar de que se ha expresado alguna preocupación, no existe evidencia que demuestre que el aspartamo esté ligado a los trastornos por déficit de atención e hiperactividad o a defectos de nacimiento.


¿Cuáles son los efectos negativos para la salud de los edulcorantes en los niños?

Estudios recientes sugieren posibles vínculos entre los edulcorantes no nutritivos y los cambios en apetito y preferencias del gusto en los niños. Esto, a su vez, podría afectar el peso y la salud. Otro estudio está examinando si estos edulcorantes provocan cambios en el microbioma intestinal, que está compuesta de bacterias «benéficas», y que pudieran afectar los niveles de azúcar en la sangre y conducir al síndrome metabólico, resistencia a la insulina y diabetes.


En resumen, los edulcorantes no calóricos pueden ser una manera a corto plazo de ayudar a algunas personas a reducir el uso de azúcar y perder o controlar el peso. En general, los sustitutos del azúcar son seguros para los adultos sanos.

Pero es importante tener en cuenta que afectan las decisiones respecto a la comida y a las bebidas. Estos ingredientes pueden hacer que tus papilas gustativas se acostumbren al dulce, lo que a largo plazo favorece el aumento de peso.

Los productos hechos con sustitutos del azúcar también pueden dar una idea equivocada sobre los alimentos procesados. Es posible que un snack bajo en azúcar o sin azúcar no sea la opción más nutritiva. Un alimento entero, como la fruta y la verdura, ofrece la mejor combinación de nutrientes para el cuerpo.

En conclusión, si no tenes diabetes, usa con moderación cualquier tipo de edulcorante, ya sea azúcar, miel o sus sustitutos no calóricos.


LAS GRASAS TRANS: ¿QUE SON?, ¿QUE RIESGOS REPRESENTAN PARA LA SALUD?

Las grasas trans (AGT) son ácidos grasos insaturados que se forman de forma industrial al convertir aceite líquido en grasa sólida (proceso llamado hidrogenación). También se conocen como ácidos grasos trans, aceites parcialmente hidrogenados.

La hidrogenación facilita que los aceites sean más estables y menos propensos al enranciamiento oxidativo. También permite que las grasas resultantes, las trans, tengan una textura sólida o semisólida parecida a las de origen animal. El organismo humano no es capaz de sintetizarlos.


¿LAS GRASAS TRANS AFECTAN NUETRA SALUD?

Durante más de 30 años se utilizaron estos “aceites vegetales parcialmente hidrogenados” creyendo que por ser de origen vegetal, y no animal, eran más saludables para el corazón y arteria, pero no fue así, se comprobó que el exceso de AGT no sólo no trae beneficios sino que puede traer más infartos de miocardio y enfermedades cardiovasculares.

Las grasas trans incrementan el nivel de colesterol LDL (conocido como «colesterol malo»), disminuyen el nivel de colesterol HDL (conocido como «colesterol bueno») e inflaman el revestimiento de las arterias, en consecuencia, aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de muerte súbita de origen cardíaco. Además, se asocian con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.


A pesar de todos los efectos negativos de las grasas trans, la industria sigue empleándolas porque aumenta el plazo de consumo y estabiliza el sabor de los alimentos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado la eliminación de las grasas trans como una de las mejores inversiones en materia de intervenciones de salud pública.

La Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) encabezó las medidas tendientes a la supresión paulatina de los AGT, con la finalidad de mejorar la alimentación y fomentar un estilo de vida más sano en las Américas.


MARCO LEGAL EN LA ARGENTINA

El viernes pasado, el 19 de mayo del 2023 se publicó en el Boletín Oficial de la República Argentina la Resolución Conjunta N° 16/2023, entre la Secretaría de Calidad en Salud y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca que reduce el límite de las grasas trans en los alimentos, en el marco del acompañamiento a las estrategias de reducción de nutrientes críticos y promoción de la alimentación saludable.

Esta norma modifica el Artículo 155 tris del Código Alimentario Argentino (CAA), disminuyendo los límites máximos de los Ácidos Grasos Trans de procedencia industrial (AGT-PI) a un 2%, en relación al contenido de grasas totales en todos los productos, incluidos aquellos usados como ingredientes y/o materias primas. También prohíbe el uso de aceites y grasas parcialmente hidrogenados en la producción de alimentos, ingredientes y materias primas. La actualización normativa entro en vigor a partir del 20 de mayo y establece un esquema secuenciado de dos, tres y cuatro años para la adecuación de la industria alimenticia.

La adecuación del marco regulatorio acompaña las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Esta modificación acompaña las estrategias de reducción de nutrientes críticos que se desarrollan de manera progresiva desde el año 2010, a partir de la iniciativa “Argentina 2014 Libre de Grasas Trans”, que impulsó la incorporación al CAA del primer límite máximo de contenido de grasas trans en los alimentos. Desde entonces, se han incorporado adecuaciones normativas que acompañan las reducciones progresivas de las grasas trans y su utilización en la industria de alimentos.


MES DE LA ENFERMEDAD CELÍACA

¿Qué es la celiaquía? La enfermedad celíaca (EC) afecta al intestino delgado, tanto en niños/as como en adultos/as predispuestos/as genéticamente. Causada por la ingesta de alimentos que contienen gluten, la EC se genera por la activación de la respuesta inmune ante la exposición a la proteína GLUTEN contenida en diversos granos, tal como el trigo, la cebada y el centeno. El papel de la avena presenta actualmente una controversia, que se mencionara más adelante.

Su diagnóstico definitivo se obtiene a través de una endoscopia con biopsia del intestino delgado junto con la serología específica positiva, que resulta de un análisis de sangre.

La EC es una patología muy frecuente a nivel mundial, cuya prevalencia en Argentina es de 1 cada 167 adultos/as y 1 cada 79 en menores de edad.


¿Cuáles son los síntomas? Las manifestaciones clínicas más frecuentes son: diarrea crónica, vómitos, dolor y distensión abdominal, pérdida de peso, malnutrición, irritabilidad, anemia y otros síntomas que varían según la edad de presentación de la patología.


Tratamiento. La dieta con alimentos libres de gluten es el único tratamiento existente para esta enfermedad. Consiste en la exclusión de por vida de los cereales trigo, cebada y centeno, sus derivados y todos los productos que los contengan.

El rol de la avena está en discusión, ya que, si es cultivada sin contaminación cruzada, no supera los niveles admitidos para ser incluida como alimento libre de gluten y en numerosos estudios es bien tolerada por los pacientes. En Argentina aún no contamos con avena libre de gluten por cuestiones de denominación de los alimentos en las leyes, pero varios países ya la incluyen en la Dieta Libre de Gluten.

Es importante recomendar que la Alimentación sea saludable, basándose en los Alimentos naturalmente libres de gluten como verduras, frutas, carnes frescas, huevos, frutas secas y semillas y que se incorporen cereales y harinas integrales como arroz integral, quinoa, mijo sorgo, trigo sarraceno y legumbres y sus harinas, lo cual permite agregar variedad e incorporar alimentos ricos en fibras, vitaminas, minerales y antioxidantes.


Complicaciones. En las personas con diagnóstico de EC, comer gluten desencadena una respuesta inmunitaria en el intestino delgado. Con el tiempo, esta reacción daña el revestimiento del mismo e impide que éste absorba algunos nutrientes (malabsorción).

El daño intestinal a menudo causa diarrea, fatiga, pérdida de peso, hinchazón y anemia y puede provocar complicaciones graves. En los niños, la malabsorción puede afectar el crecimiento y el desarrollo, además de causar los síntomas que se observan en los adultos.

Si bien no existe cura para la Enfermedad Celíaca, para la mayoría de las personas, seguir una dieta estricta sin gluten ayuda a revertir los síntomas y promover la recuperación intestinal.


Productos “Sin TACC” Los productos aptos para celíacos/cas están identificados por un logo conformado por un círculo rojo que contiene en su interior unas espigas de trigo, atravesadas por una franja roja y la leyenda “Sin TACC”, sigla que identifica al trigo, la avena, la cebada y el centeno. Dicho logo debe ser visible en el envase de los productos que no contengan estos cereales. También puede ser de color negro.

Dada la posibilidad de presencia del gluten en alimentos y productos de consumo habitual, por su uso en la industria alimentaria, es importante que el/la paciente celíaco/a consulte periódicamente el listado de alimentos libres de gluten publicado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).

Marco legal y normativa. La ley 26.588 nacional y su modificatoria – la ley 27196, recientemente reglamentada-, establecen que todas las obras sociales y entidades de medicina prepaga deben brindar cobertura asistencial a las personas con celiaquía. Esto comprende la detección, diagnóstico, seguimiento y tratamiento de la enfermedad, así como el otorgamiento de una cobertura monetaria destinada al gasto incrementado en harinas, premezclas u otros alimentos panificados industrializados libres de gluten.

La nueva reglamentación de la ley -dispuesta por el decreto 218/23- establece que dicho monto será equivalente al 27,5% del valor de los productos de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) que publica el INDEC. Actualmente, la suma asciende a $7806,73 y se deja establecida la periodicidad con la que se realizarán las actualizaciones subsiguientes que serán cada 6 meses.

Las entidades deberán reintegrar dicho monto al usuario/a, previa acreditación de su condición de celiaquía. Para ello, se cuenta con un certificado unificado denominado “Constancia médica de enfermedad celíaca”, que se encuentra en la página web de la Superintendencia de Servicios de Salud y debe completar el/la médico/a tratante. Dado que se trata de una enfermedad crónica, este certificado no tiene vencimiento y puede presentarse ante organismos públicos o privados.

En caso de no contar con los informes que acrediten la patología, y fundamentándose en el criterio médico del especialista, no se requerirá la repetición de estudios diagnósticos o complementarios a los ya realizados.

El Decreto 218/23, también incluye la obligatoriedad de ofrecer menús libres de gluten en diferentes instituciones y establecimientos gastronómicos, y amplía la identificación de los medicamentos, en función del contenido o ausencia de gluten.

La normativa declara de interés nacional la atención médica, la investigación clínica y epidemiológica, la capacitación profesional en la detección temprana, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad celíaca, su difusión, acceso a alimentos y medicamentos libres de gluten. La implementación total de esta normativa conlleva un periodo de adecuación para los establecimientos gastronómicos que implica capacitación específica y permitirá ampliar la oferta de alimentos, un derecho para todas las personas celíacas, garantizando que al momento de consumirlos sean seguros.


LA IMPORTANCIA DEL LAVADO DE MANOS

Lavarse las manos con agua y jabón elimina los microbios de las manos, esto ayuda a prevenir infecciones por los siguientes motivos:

• Con frecuencia, las personas se tocan los ojos, la nariz y la boca sin darse cuenta, los microbios pueden entrar al cuerpo y pueden enfermarnos.

• Los microbios en las manos sin lavar pueden llegar a los alimentos y las bebidas cuando las personas los preparan o los consumen. Los microbios pueden multiplicarse en algunos tipos de alimentos o bebidas, bajo determinadas condiciones, y hacer que las personas se enfermen.

• Los microbios de las manos sin lavar pueden transferirse a otros objetos, como mesas y mesadas, o juguetes y, luego, transferirse a las manos de otra persona.

Lavarse las manos adecuadamente es la primera línea de defensa contra la propagación de muchas enfermedades, desde un resfriado común hasta enfermedades más graves, como la meningitis, la bronquiolitis, la gripe, la hepatitis A, y muchos tipos de diarrea.


¿CUAL ES LA MEJOR FORMA DE LAVARSE LAS MANOS?

1 Mójate las manos con agua segura (tibia o fría), asegúrate de que el agua no este demasiado caliente para las manos de los más pequeños.

2 Usa jabón y frótate las manos enérgicamente durante aproximadamente 20 segundos. No hace falta que utilices un jabón antibacteriano, sirve cualquier tipo de jabón.

3 Asegúrate de que se lave bien el área entre los dedos, los dorsos de las manos y debajo de las uñas, donde les encanta esconderse a los gérmenes. ¡Y no te olvides de las muñecas!

4 Enjuágate las manos y sécate bien con una toalla limpia y seca.


¿CUÁNDO DEBEMOS LAVARNOS LAS MANOS?

Para poner fin a la propagación de gérmenes entre los miembros de su familia, haga que lavarse las manos sea un hábito regular para todos, es especialmente importante:

• Antes de comer y de cocinar. • Después de ir al baño. • Después de limpiar la casa. • Después de tocar animales, incluyendo las mascotas de su familia. • Después de visitar o cuidar de amigos o familiares enfermos. • Después de sonarse la nariz, toser o estornudar. • Después de estar en el exterior (jugando, haciendo jardinería, sacando de paseo al perro, etc.).



Como ya vimos si estamos en contacto con gérmenes, nos podemos infectar solo al tocarnos los ojos, la nariz o la boca. Y una vez infectados, solo suele ser cuestión de tiempo que todo nuestro entorno se contagie y acabe contrayendo la misma enfermedad. Por lo tanto, ¡no subestimes la importancia de lavarse las manos!


EN TU TRABAJO, SUMA HABITOS SALUDABLES

¿CUANTO TIEMPO PASAMOS TRABAJANDO?

La jornada laboral es de 8 horas, restándole al día las 8 horas que debemos dormir, podríamos decir que el trabajo se lleva el 50% de nuestro tiempo despierto, muchas horas en las que nuestro cuerpo puede sufrir si no le prestamos la atención suficiente.


¿POR QUE ES TAN IMPORTANTE TENER HABITOS SALUBLES EN EL TRABAJO?

Debido a la cantidad de horas que dedicamos al trabajo, es muy importante mantener una serie de hábitos saludables, relacionados con nuestra actividad y adaptados a nuestras características personales. No hacerlo aumenta en gran medida el riesgo de padecer lesiones, accidentes o enfermedades asociadas. Para disminuir este riesgo es imprescindible que tanto empleadores/as como trabajadores/as se mentalicen de su influencia en el proceso de prevención, y lleven a cabo las medidas necesarias para mejorar su entorno laboral. Esto ayudará a mejorar la calidad de vida de los/as trabajadores/as y su rendimiento, beneficiando a su vez la producción a medio y largo plazo.

Los principales problemas de salud que se relacionan con hábitos inadecuados en el trabajo son, la mala alimentación, sedentarismo, sobrecargas y malas posturas. A continuación, te los explicamos y te dejamos algunos consejos de hábitos saludables fáciles de aplicar.

Mala alimentación: Los horarios, la falta de conciliación con la vida personal o la dificultad en el acceso a una alimentación adecuada, influye en que trabajadores y trabajadoras acaben comiendo de forma inadecuada. Esto se asocia a la obesidad, la malnutrición, enfermedades coronarias, presión arterial o colesterol altos, diabetes, etc. Nuestra recomendación es que te prepares una vianda para llevar al trabajo o que controles lo que comes si lo haces en bares o restaurantes. No olvides de tomar dos litros de agua al día.


Sedentarismo: Los trabajos que requieren poca actividad física aumentan el riesgo de obesidad, y resto de patologías orgánicas anteriormente mencionadas. Para disminuir los efectos de la falta de actividad física, utiliza alarmas cada hora que te avisen de que tenes que levantarte, andar, estirar o moverte, aunque sea unos segundos. Aprovecha los momentos de ose para salir a caminar.

Sobrecarga física: Por el contrario, los trabajos que requieren una alta demanda física pueden producir tensiones excesivas que terminen provocando lesiones como tendinitis, lumbalgia, hernias discales, etc. Mantene tu cuerpo en forma con deportes o actividades regulares que refuercen las zonas de sobrecarga o protejan tu columna.


Sobrecarga mental: El estrés, la alta exigencia, la baja remuneración, la falta de descansos, o incluso el aburrimiento y la desmotivación, son factores desencadenantes de problemas tanto físicos como mentales.

Los efectos más comunes son la bajada de defensas, enfermedades coronarias, aumento de presión arterial, trastornos de la piel, depresión o ansiedad. Estructura bien tu horario de trabajo para dejar tiempos de descanso, prepárate para los periodos de mayor carga laboral, no te lleves el trabajo a casa.


Posturas inadecuadas: Mantener de forma prolongada una posición en la que nuestro cuerpo no esté cómodo, puede provocar descompensaciones en nuestro sistema musculoesquelético. Esto acabará produciendo casi con toda seguridad trastornos como contracturas, pinzamientos, cefaleas, desviaciones, e inflamación de tejidos.

Posturas recomendadas, para trabajos en las que se pasan grandes periodos de tiempo sentado:

• Mantener la espalda recta y apoyada cómodamente en el respaldo de la silla, al menos en la zona lumbar.

• Los pies deben estar bien apoyados en el suelo, o en una cuña que se adapte a tu medida y te permita apoyarlos completamente.

• La mesa debe quedar a la altura de los codos, formando un ángulo de 90º y que no apoye en su canto contra los antebrazos.

• La computadora y el teclado deben de estar colocados de frente, de forma que no haya que girar el cuello o el tronco. A una altura que no te obligue a inclinar la cabeza por encima o por debajo de la horizontal.


Estas son solo unas cuantas maneras de llevar una vida laboral lo más saludable posible, lo más importante es encontrar pequeñas formas de mantener la motivación y la salud, tanto a nivel físico como psicológico. Combina trabajo y salud con cada oportunidad que tengas, cuida tu postura, reite y recorda cuáles son las cosas que realmente te motivan del trabajo. Aprende a disfrutar de tu espacio de trabajo y a cuidarte mientras lo haces. ¿Empezamos?


LA CULTURA DE LA CALIDAD DE VIDA

¿QUE ENTENDEMOS POR SALUD Y ENFERMDAD?

La enfermedad y la salud son dos conceptos internos de cada cultura. Para tener un mayor conocimiento de la prevalencia y la distribución de la salud y la enfermedad en una sociedad, hace falta un enfoque integral que combine cuestiones sociológicas y antropológicas además de las biológicas y de conocimientos médicos sobre salud y enfermedad.

Desde el punto de vista antropológico, la salud está vinculada a factores políticos y económicos que pautan las relaciones humanas, dan forma al comportamiento social y condicionan la experiencia colectiva.

La medicina occidental tradicional siempre ha considerado que la salud era igual a ausencia de enfermedad, a partir de la Salud Pública, significa incidir en las causas de los problemas de salud y prevenir dichos problemas a través de conductas sanas y saludables.

La antropología médica para entender las enfermedades, utiliza un enfoque ecológico – cultural que hace hincapié en el hecho de que el medio ambiente y los riesgos para la salud están creados por la cultura.


La cultura determina la distribución socio – epidemiológica de las enfermedades por dos vías:

– Desde un punto de vista local, la cultura moldea el comportamiento de las personas, que predisponen a la población a determinadas enfermedades.

– Desde un punto de vista global, las fuerzas político – económicas y las prácticas culturales hacen que las personas actúen con el medioambiente de maneras que pueden afectar a la salud.


Estilos de vida y conductas saludables: Se han multiplicado las investigaciones en las que se demuestra como el estilo de vida de una persona afecta a los riesgos de enfermar y morir. Fumar, beber alcohol, el tipo de alimentos y la realización de ejercicio son conductas muy relacionadas con la salud.



CULTURA Y SOCIEDAD.

La sociedad es el conjunto de relaciones sociales que se dan en un hábitat y la cultura es lo que da forma y envuelve a esa sociedad.

La cultura es una construcción social, y por lo tanto pueden cambiar los hábitos que se constituyen como pautas culturales y socialmente aceptadas. Los comportamientos más o menos saludables adquieren diferente dimensión en función de la trascendencia social que tengan en un momento determinado. La educación para la salud es fundamental en las sociedades para:

– Modificar conductas no saludables.

– Promocionar conductas saludables.

– Provocar procesos de cambio social.

Los estilos de vida no pueden obviarse a la hora de tomar decisiones sobre la salud de la población. La propia percepción de los ciudadanos sobre su salud debe tenerse en cuenta, es el componente subjetivo de la salud.



Desde Punto Saludable entendemos:

Que la relación cultura – salud es compleja y constituye todo un reto para las sociedades y por eso nos tenemos que preguntar ¿Cómo entendemos la salud desde las diferentes culturas que conviven en un territorio?; ¿Cómo entendemos la enfermedad?; ¿Qué valor se le da a las conductas saludables?; ¿Qué significan para nosotros los riesgos para la salud?

A continuación, hábitos que condicionan nuestra salud y podemos mejorar:

La organización del tiempo de trabajo y el tiempo de descanso, la alimentación, la higiene personal, la limpieza del hogar, la ventilación del hogar, la forma y condiciones en que nos desplazamos al trabajo, la manera de organizarnos en nuestro trabajo, la diversión y el tiempo de ocio. Todas las actividades de nuestra vida cotidiana están condicionadas culturalmente. La cultura modela nuestras conductas homogeneizando comportamientos sociales.

Los seres humanos actuamos partiendo de una determinada cultura de la salud, compartimos una serie de principios básicos saludables que nos permiten integrarnos en el sistema social más cercano. La aceptación social pasa por respetar estos principios y hacerlos visibles a los demás.


CONSEJOS PARA UN OTOÑO SALUDABLE

El otoño es una época de transición en la que experimentamos cambios, bajan las temperaturas y disminuyen las horas de luz, esto puede afectarnos física y anímicamente. Las temperaturas son muy variables, hace frío y de repente hace calor, lo que favorece los resfriados. También tenemos un cambio horario que afecta al organismo, los días se van haciendo más cortos, con menos horas de luz, lo que puede producir la llamada astenia otoñal, que afecta a nuestro ánimo.

El otoño es una estación imprevisible donde el cuerpo necesita más energía para retomar las actividades y afrontar los cambios.  Para disfrutar de esta estación con buena salud debemos estar preparados, a continuación, te dejamos algunos consejos.


REFORZA LAS DEFENSAS

Los cambios de temperatura y el descenso de las horas de luz del otoño pueden afectar a nuestro sistema inmunológico. Necesitamos reforzar nuestras defensas para poder hacer frente a la mayor demanda de energía que el cuerpo precisa en esta época de transición.

Para esto debemos cuidar la alimentación, la naturaleza es sabia y pone a nuestra disposición los alimentos de temporada que nos convienen incorporar: legumbres, frutas y verduras (cítricos, zapallos, zanahoria, hojas verdes oscuro), aportarán nutrientes importantes para tus defensas.

Las sopas, los caldos y las infusiones calientes refuerzan el cuerpo y humedecen las mucosas de las fosas nasales y garganta. Unas mucosas en buena forma están mejor protegidas contra gripes y resfriados.

Los ambientes cerrados y las calefaccion nos resecan por dentro y por fuera. Para preservar la humedad del organismo conviene beber suficiente agua (8 vasos por día) y para proteger la humedad de la piel, aplicarse crema hidratante.

Descansar bien también es fundamental para mantener nuestras defensas en forma. Dormir las horas necesarias y mantener las rutinas de sueño nos va a ayudar a reparar el desgaste físico y mental del día a día.

No debemos olvidar al sol, los días se acortan y estamos menos expuestos a la luz solar, nuestra principal fuente natural de vitamina D, muy necesaria para el organismo. Podemos aprovechar las horas de luz para caminar o hacer un poco de ejercicio al aire libre que, además, mejorará nuestro estado físico y nuestro ánimo. ¡No olvidemos la protección solar!


HACE ACTIVIDAD FISICA

Mantenerse activos mejora nuestra salud y nuestro ánimo, y por tanto nuestra calidad de vida. Aunque las temperaturas sean menos agradables y los días más cortos, no debemos abandonar nuestros hábitos de ejercicio. El otoño es una estación hermosa, en la que la caída de las hojas crea paisajes atractivos que invitan a pasear. ¡Aprovechémoslo! Y cuando las temperaturas empiecen a caer, podemos optar por ejercicios en el interior, por ejemplo, en el gimnasio.

Lo único que debemos tener en cuenta es llevar la ropa adecuada a la estación, y también elegir actividades adaptadas a nuestra condición física.


CUIDADO CON LOS RESFRIADOS

La inestabilidad de las temperaturas y unas defensas más debilitadas por la mayor demanda de energía por parte del organismo, hacen más fácil la aparición de los molestos resfriados. Debemos intentar prevenirlos tomando algunas medidas, como por ejemplo llevar ropa adecuada a los cambios térmicos: abrigarnos, utilizar capas de ropa que nos podamos poner y quitar según varíen las temperaturas o proteger la garganta.

También es importante lavarnos las manos de manera más frecuente o ventilar la casa cada día (unos 10 minutos es suficiente) para evitar la propagación y el contagio de los virus y las bacterias.


VACUNATE CONTRA LA GRIPE

Con el otoño también llega la temporada de gripe, las poblaciones de mayor riesgo como lo son personas gestantes y puérperas, niños y niñas de 6 a 24 meses de edad, personas entre los 2 y 64 años que tengan factores de riesgo, y personas adultas mayores deben vacunarse para evitar complicaciones respiratorias. Es recomendable informarse en el Hospital, Centro de Salud o Posta Sanitaria sobre las campañas de vacunación y las medidas de prevención.


HACE ACTIVIDADES QUE TE HAGAN SENTIR BIEN

Para conseguir una buena calidad de vida debemos prestar atención también a nuestra salud emocional. Los cambios del otoño pueden provocar en muchas personas la llamada astenia otoñal, el organismo no reacciona bien a los cambios de luz y hay una tendencia a sentirnos más cansados, apáticos y con menor fuerza de ánimo. Para sentirnos mejor es importante realizar actividades de ocio que nos gusten y que nos desconecten de la rutina laboral, va mejorar nuestro ánimo, liberando el estrés.


En resumen, el otoño es el momento perfecto para abandonar viejos vicios y adoptar hábitos de vida saludables que nos ayudarán a sentirnos mejor, convertí esta época del año en el inicio de una vida más sana.


DISFRUTA SIENDO ACTIVO

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la actividad física es “todos los movimientos que forman parte de la vida diaria, incluyendo el trabajo, la recreación, el ejercicio y las actividades deportivas”.

Se considera actividad física a cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía. La inactividad física (sedentarismo) es el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial, el sedentarismo predispone el desarrollo de cáncer de mama y de colon, diabetes y cardiopatías.

Con el fin de mejorar las funciones cardiorrespiratorias, musculares y la salud ósea, y de reducir el riesgo de ENT (enfermedades no transmisibles), la OMS recomienda al menos una hora diaria de actividad física de intensidad moderada a vigorosa.

La actividad física no debe confundirse con el ejercicio, que se trata de una rutina planificada, estructurada, repetitiva y realizada con un objetivo relacionado con la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la aptitud física. La actividad física también abarca otras actividades que tienen movimiento corporal y se realizan como parte de los momentos de juego, trabajo, formas de transporte activas, tareas domésticas y de actividades recreativas. Aumentar su cantidad es una necesidad social, no solo individual.

Dentro de los principales beneficios, la actividad física nos permite: controlar el peso; combatir enfermedades tales como hipertensión, diabetes y enfermedades neurodegenerativas; aumentar nuestra autoestima promoviendo la sociabilización y la disposición a sentirnos de buen humor y mejorar la salud ósea y funcional.


La importancia de incluir el ejercicio desde las infancias

El ejercicio es importante para nuestra salud a cualquier edad, pero en la infancia lo es aún más. Para niños y niñas, no se trata sólo de una actividad física, es también una poderosa forma para desarrollarse como personas.

Niños y niñas se relacionan y se divierten jugando, la dimensión lúdica de la actividad es lo que la convierte en el ámbito más favorable para sentar las bases de una vida sana. Además, en estos tiempos en los que la tecnología acaparó su atención, es necesario que en la infancia se desarrolle un vínculo con el entorno.

Practicar un deporte implica tener un grupo de pertenencia, aceptar reglas de juego y que un maestro, encargado de guiar al equipo, intervenga con el fin de desarrollar la actividad física y el crecimiento personal de los menores.

BENEFICIOS DE LA ACTIVIDAD FISICA Ayuda a sentirte más feliz + Colabora a mantener un peso saludable + Es buena para los músculos y huesos + Aumenta los niveles de energía + Reduce el riesgo de sufrir enfermedades crónicas + Mejora la piel + Contribuye a la salud cerebral y la memoria + Relaja y mejora la calidad del sueño.